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lunes, 17 de octubre de 2011

La maldición Belgrano Publicado el 17 de Octubre de 2011( para vos gordi)

BOCA 0 - BELGRANO 0

La maldición Belgrano

Publicado el 17 de Octubre de 2011

Poco para festejar. El Pirata mandó a River a la B y dejó su estela en la Bombonera: Boca, con el empate, sacó un punto más de ventaja pero Viatri se rompió el ligamento cruzado (seis meses afuera) y Román salió averiado.
 
Es un giro para no querer ver. Es la vuelta en falso que deja flotando a esa parte del cuerpo que establece los romances entre el muslo y el tobillo. Es una decisión involuntaria. Es un cúmulo de milésimas que obligan a decir la puta que lo parió seis meses seguidos. Es un dolor raro: no es punzante, no quema, no arde. Es peor, porque no se siente. Es perder la estabilidad y sentir que el mundo se perfila hacia el desastre. Es eso. Romperse los ligamentos es eso para un hombre común. Pero para uno como Lucas Viatri, que soñó 24 años seguidos con llegar a ese momento preciso de lucir con exclusividad la nueve titular de Boca y que en una jugada en la que corría por el final del sector izquierdo de la cancha sintió el desprendimiento del tendón que rodea la rótula, es algo mucho más que cercano a la tristeza. Y para Boca, que empató ayer 0-0 contra Belgrano e igual sacó un punto más de ventaja en la cima del campeonato, es la alegría lesionada.
El dolor, el verdadero dolor de una rodilla dañada, puede llegar a pesar mucho más que el contexto de un equipo. Y eso se demuestra cuando pasan las horas del final de los noventa minutos y la Bombonera no queda del todo sonriente, que bien conoce de esta tristeza de números nueves porque lo vio a Martín Palermo lastimarse dos veces allí con la misma lesión. Es raro. Porque, en definitiva, sosteniéndose en lo que marcan los puntos, Boca puede salir de este empate lo bastante contento como para gambetear la sensación de la preocupación: continúa siendo puntero, mantiene su invicto de 21 partidos sin perder, conserva la valla menos vencida del campeonato (le marcaron sólo dos goles). Es más: aumentó la distancia que tenía Atlético Rafaela, a quien aventaja ahora en seis unidades. Pero el dolor es el dolor. 
Y perder a Viatri no es poca cosa (según comunicaron desde el club, estará sin poder jugar entre cinco y siete meses). Y si sumado a esa tremenda lesión, se informa que Juan Román Riquelme tuvo que salir a los ocho minutos del segundo tiempo por un golpe en el talón izquierdo –ese que el 10 suele tener dañado por una tendinitis aquileana que le quedó como secuela de una operación en la rodilla–, la preocupación es mayor. Y si, además, en un momento del complemento, Darío Cvitanich, el tercer mosquetero del ataque de los de azul y amarillo, salta por el aire y siente que su gemelo derecho lo pincha con un punzón, el miedo puede volverse mucho más que presente. Puede ser fatal.
Y si no, habría que preguntarle a Julio César Falcioni, el técnico de las cábalas. Ese que pensó que tomando algunos recaudos algunas de estas cosas podían no pasarle. El que, supuestamente, se protege de todos los gualichos poniéndose un camperón y una cruz en el pecho que lo cuidan. El que sabe que le saca mucha ventaja a los segundos (Rafaela y Racing), pero que tendrá más de un dolor de cabeza al tener que ponerse a pensar un equipo que no tenga en la cancha a Viatri, al que tampoco tendrá en el campeonato que viene. El que siente, como el resto del plantel, como todo el cuerpo técnico, esa rotura como si fuera propia. Si es que, en realidad, no lo es.
Es así: el dolor puede doler mucho más que mucho. Por eso, estos 90 minutos terminan pasando a un segundo plano. Por eso, a quién le puede importar el resultado de un partido, si se lo ve al 9 con la mirada perdida. Por eso, a quién le interesa sumarse a la pavada de gastar a los fanáticos de River, aplaudiendo a los futbolistas de Belgrano que mandaron a la B al archirrival, si tu delantero ya no puede más. Por eso, quién puede perder esta vez la cabeza en el análisis de las razones por las que el local no logró penetrar la defensa inquebrantable del visitante, respaldada por las manos de Juan Carlos Olave, si Viatri se inunda  de tristezas. Si es un chico, si es un pibe de 24 años, si es un muchacho que se revuelve en dolores.
Si es, en definitiva, un tipo que llora y que, esta vez, giró para donde no quería ver.   <
De Palermo a Viatri
24 goles en 98 partidos tiene Viatri desde que debutó en la Primera de Boca, el 17 de mayo de 2008. Ganó dos títulos: Apertura ‘08 y Recopa ‘08.
8 goles convirtió Viatri en el Apertura 2008, el último título que logró Boca, cuando le tocó a remplazar a Palermo, quien sufrió la misma lesión.
6 meses calcula el cuerpo médico de Boca que le demandará volver al delantero. Palermo sufrió dos veces esta lesión y siguió convirtiendo.

hubo dos penales
Un árbitro en la mira
La tarde de Diego Abal y compañía fue, como mínimo, polémica. El árbitro del partido entre Boca y Belgrano tuvo algunas fallas decisivas en el resultado. En el primer tiempo hubo una jugada que pudo desembocar en un penal: hubo una falta de Claudio Pérez ante Lucas Viatri, a los 18 minutos, que Abal no sancionó. Entre forcejeos y golpes, la situación, por lo menos, resultó dudosa; por protestar, el delantero se llevó una amarilla. También en esa primera etapa, Juan Román Riquelme fue agarrado dentro del área por Ribair Rodríguez; pudo haber sido penal, pero no se cobró nada. 
Ya en el complemento, a los 27, se generó otra jugada polémica: Claudio Pérez, en su afán por defender, golpeó a Walter Ervitti. El árbitro, sin embargo, amonestó al talentoso mediocampista de Boca. Por eso en Boca sobró bronca...   <

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