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domingo, 28 de octubre de 2012

El Legado De Néstor Kirchner


En un nuevo aniversario de su muerte, diferentes voces responden diversas preguntas en torno al expresidente: ¿Cuál es su principal aporte a la política argentina?, ¿Es posible escindir la figura de Néstor de la de Cristina? Recuerdo de un hombre que marcó la historia contemporánea del país.
http://www.tvpublica.com.ar/hub/image/ded893c0-3fb4-4df1-b32e-ca4be09e2f0d/ded893c0-3fb4-4df1-b32e-ca4be09e2f0d
Editorial AGENCIA PACO URONDO: "La política como conflicto"
¿Cómo pensar el legado de Néstor? ¿Qué tiempo es necesario para poder construir esa respuesta? Se cumplen dos años de aquel encuentro popular que lo despidió en la Casa Rosada, ese preámbulo de su pase a la inmortalidad. Como muy pocos antes, Néstor entró acompañado por el Pueblo en la Historia.
El dossier propone desde variadas voces una posible respuesta al interrogante del legado; actualizado hoy por quienes intentan construir un Néstor que les sirva a sus intereses económicos o a sus aspiraciones políticas. Desde AGENCIA PACO URONDO preferimos pensar a Néstor desde el conflicto, desde la acción política disruptiva. De ese aire renovador de la militancia, que contagió a miles de jóvenes. De ese accionar que le permitió, por ejemplo, asegurar la paz de la región ante el conflicto entre Colombia y Venezuela, saltando el decorado de las inoperantes diplomacias.  
Ese Néstor que demostró que a la realidad hay que presentarle batalla, siempre, convencidos de poder modificarla en pos del beneficio común. Que se podía volver a soñar una Patria con Justicia Social, Independencia Económica y Soberanía Política. Su presencia interpela a la militancia, en miles de banderas, a no conformarse con lo existente, a ir siempre por más.
“Fuerza Cristina” fue una grito espontáneo que nació de ese Pueblo que se hizo presente para despedirlo. Que lo lloró como se llora a un compañero, como se llora la muerte de uno de los nuestros. Y esa fuerza que acompaña a quien fuera su compañera de toda la vida, es también un legado de Néstor. Esa apoyo a la “Presidenta Coraje” expresa la voluntad popular de continuar y profundizar un modelo que se inició en aquel lejano 2003, con quien prometía no dejar sus convicciones en la puerta de la Casa Rosada. Y lo cumplió.

IndiaVillanova


Néstor Kirchner el Flaco que cambio mi vida


Hoy me llame a la autorreflexión de muchas cosas que e vivido desde pequeña hasta el ahora, como cambio mi vida y como también la mejoro, las lagrimas derramadas de felicidad, bronca y tristeza.
Quiero empezar contando como comenzó todo aquel 17 de diciembre de 2001, dirán porque me voy tan lejos si los K no estaban en ese momento en el gobierno. Les cuento, todavía tengo en mi memoria la noche del 17 de diciembre de 2001 ya que recuerdo que en ese entonces no tenia a mi mamá conmigo (motivo que no quiero explicar) y vivía con mi abuelita de 79 años, esa noche mi abuela lloraba, no llegamos como muchas veces a fin de mes, esa noche como muchas otras nos faltaba el pan en la mesa, a eso de las 22hs aparece mi hermano mayor que tenia 16 años muy contento con unas bolsas de mercadería, no entendíamos que pasaba, en Concepción del Uruguay Entre Ríos habían comenzado los saqueos, mi abuela se enojo mucho con el, recuerdo una frase “ Robar aunque no tengamos que comer no esta bien” así que los encerró y no lo dejo salir de casa. Al otro día todos los medios estaban en mi ciudad, en la esquina de mi casa había un gran deposito de mercadería, a eso del medio día empezaron a saquear ese deposito y en mi casa sentimos alguien que toca las manos, era un notero, un notero de un canal que me da repugnancia TN, mi abuela lo atendió, le pidió sino le calentaba agua para el mate, ella lo hizo, mientras ella se distrajo con el, yo con 12 años me escape y fui hasta ese deposito y miraba porque no entendía nada, un pibe estaba sacando mercadería y se la pasaba a la gente y me dice “¿Nena vivís lejos?” tímidamente le dije que no, vamos hasta mi casa entramos por el fondo y buscamos una carretilla, ese pibe sabia que mi miraba reflejaba algo, ese algo se llama “HAMBRE” llenamos el patio de mi casa de mercadería y cuando mi abuela me vio me quería matar, pero en el fondo ella sabía que no lo hacia por maldad lo hacia por Hambre y por necesidad.
Después de esto me viene a la mente el 25 de mayo de 2003, estábamos con mi abuela y mi mamá mirando la asunción de Néstor Kirchner a la Presidencia, en ese entonces tenia  14 años, entraba en mi segundo año de secundaria, pero en mi provincia no habían comenzado las clases porque veníamos con un año de paro docente, recuerdo que me reí mucho cuando caso el bastón y se puso a hacer malabares, recuerdo a esa bella mujer que lo miraba y se reía. A la semana volvieron las clases, Néstor había viajado a Entre Ríos y logro resolver el conflicto. Mamá no le tenía fe a Néstor, pero a los pocos meses se tubo que retractar, ya que había encontrado trabajo, un buen trabajo, en blanco y con un sueldo digno, cosa que en los 90 no tenia.
Ahora me viene a la mente el 6 de junio de 2006, por dos cosas, el cumple de mi abuela y la inauguración de la Defensa Sur en Concepción del Uruguay, una inauguración con una presencia de un gran hombre Néstor Kirchner. Ese año era mi último año de secundaria, no pensaba mucho en la política ni me interesaba militar ni nada por el estilo, pero ese día dije, me rateo del colegio y voy a chusmear que pasa. Llegue sola a la defensa Sur que estaba muy pero muy lejos de mi casa, cuando llego me escabullo y me pongo cerca donde estaba este hombre, había muchas personas grandes a mi alrededor desesperada por saludarlo yo simplemente lo veía y me reía, el me miro cuando se acercó a saludar a la gente y se dirige directo a mi y me da un abrazo y al oído me dice “Vos sos el Futuro”, al principio no entendí porque me dijo eso, luego me reía sola y decía para mi misma “ mira que futuro soy que me ratee solo para ver a este flaco”. Bueno después de eso me fui a casa pensando que mentira digo, si tenia que salir del colegio a las 18hs y son las 14.30hs, bueno llego estaba mi abuela esperándome bastante enojada, lo primero que me dijo fue “Rocío Macarena ¿Por qué no fuiste al colegio? Me llamo la rectora!” y no me quedo otra que confesar y feliz y descaradamente le conté lo que paso esa tarde, mi abuela lejos de retarme me felicito y me dijo que este era nuestro secreto.
En junio de 2007 mi abuela cumplió 85 años, ese día le llego una carta de ANSES ya era una jubilada,  mi abuela fue de esas mujeres que trabajo toda la vida, pero que nunca ningún patrón la había inscripto ni le había aportado nada, recuerdo la felicidad en su cara y recuerdo la felicidad que sentí al ver recordado que ese hombre por el cual un año atrás me había rateado para ir a ver, ese hombre le dio una jubilación a mi abuelita.
Pasaron más de 3 años hasta esa mañana, esa mañana que se realizaba el censo, ese 27 de Octubre de 2010, yo ya sentía un gran amor por ese hombre, no me cansaba de verlo en la tele o de buscar sus videos en internet para volver a verlo. También sentía un gran amor por esa mujer, esa mujer bella, inteligente y valiente que teníamos de Presidenta. Esa mañana como no trabajaba me había levantado temprano y había salido a correr, cuando llego a mi casa veo a mi abuela llorando y mi mamá la abrazaba, no entendía que pasaba, miro la tele “Murió Néstor Kirchner” sentí mucha bronca, mucho dolor, llore mucho, le pegue a la pared y hasta me lastime la mano, se había muerto mi padre le decía a mamá, ese padre que nos devolvió la dignidad a todos los que pasamos hambre, ese padre que desde que el tomo las riendas de la casa nunca permitió que nos falte el pan en la mesa. Fue muy triste ese día para mi, quería viajar a Capital pero no podía la otro día tenia que trabajar, trabajo que perdí a los pocos días por una discusión con mi patrón, el cual festejaba la muerte de Néstor y desde muy de adentro me salió decirle “Claro vos festejas porque te molestaba que este hombre luchara por los pobres como yo, que gente como vos esclaviza por $900 al mes” Nunca me arrepentí de esas palabras ni de haber perdido ese trabajo, todo lo contrario sentí el valor de decir yo soy K y orgullosa de serlo.
Paso el tiempo y cada día me sentí más feliz de los logros de este gobierno, tenia trabajo, mi abuela su jubilación y todo iba bien, hasta el 5 de julio de 2012, mi abuela sufrió un ACV, me sentía destruida, ella era todo para mi, la sacaron de terapia el 7 de julio, a los días hubo una cadena nacional, mi abuela estaba agonizando, aunque parezca una locura, cuando escucho la vos de Cristina sonrió y enseguida entendí la sonrisa de mi abuela, ella amaba esa mujer tanto como a su esposo, ellos la dignificaron y con sus 90 años defendía este modelo como yo por muchos motivos. El 14 de julio mi abuela falleció, es muy grande mi tristeza hasta hoy que ya pasaron 3 meses, pero este dolor lo combato con algo que mi abuela me enseño, las convicciones, la militancia y la Fe que los Kirchner nos dieron a todos los pobres hijos de los 90´, no hace mucho encontré algo que mi abuela termino de pintar pocos días antes de ser internada, una bandera, una bandera bastante especial, era la cara de Néstor con un gracias abajo, su sueño era que esa bandera llegue a manos de Cristina, algo que me queda por concretar.
En el día de ayer me entere de una noticia que me dolió el alma, en mi ciudad, en la Defensa Sur “Presidente Néstor Carlos Kirchner” donde se encuentra un busto en conmemoración a mi querido flaco se cometió un acto de vandalismo, pintando con aerosol rojo los ojos del ex presidente que tanto nos dio a los Uruguayenses. Como se olvidaron de lo que vivimos en el 2001, como se olvidaron mis conciudadanos que gracias a la gestión de este gran hombre se construyo esa represa que salva a la mitad de la ciudad de inundarse. Que dolor me provoco todo esto y que recuerdos me trajo.
Todo estos recuerdos que comparto con ustedes forma la mujer que soy, esta mujer Nacional y Popular que llama a Néstor papá y a Cristina mamá por ser los padres que nos devolvieron la dignidad a mi y a mi familia. Este mes es muy triste para mi ya que siempre que recuerdo a Néstor siento que falta algo de mi, recuerdo cuando el flaco pidió que no lo recordemos llorando, y hasta hoy en día no puedo hacer eso porque lloro porque no se murió un ex presidente, lloro porque se murió el que nos devolvió la dignidad a todos los argentinos, el padre de mi patria que tanto quiero y defiendo.
Ser Kirchnerista o como dice en su libro Barragán “La Mierda Oficialista” no es fácil, aunque esta muy bueno, en lo personal eh perdido trabajo, amigos, relaciones simplemente por mis convicciones, y recuerdo que ese Hombre que se fue no dejo sus convicciones en las puertas de la casa rosada, el las llevo consigo siempre, porque yo no voy a hacer eso entonces. Finalmente me toca decir que soy feliz estando en esta vereda, en esta vereda que tanto luchamos por un país mejor y que recobramos la militancia y la fé en la política gracias a Néstor Kirchner. Con mis 23 años e pasado de todo en mi vida, cosas que me han hecho bien, cosas que me han hecho mal, pero lo que nunca voy a olvidar fue el abrazo con ese flaco que me dijo que yo era el futuro y como flaco querido te voy a fallar si vos a mi ni a los Argentinos  no nos fallaste jamás. 
Hasta La Victoria Néstor, vos no te fuiste estas presente en el corazón de todos los Argentinos. Y vas a formar parte de la Historia Argentina que algún día que tenga hijos voy a tener el orgullo de decir “Néstor Kirchner el hombre que devolvió la dignidad a todo el pueblo Argentino”.

lunes, 15 de octubre de 2012


martes, 9 de octubre de 2012

Por qué ganó


 Por Santiago O’Donnell
Votaron los venezolanos y ganó Chavez. Y ahí se terminan las encuestas y los pronósticos y los relatos. Más allá del margen de diez puntos, si es mucho o poco, ganar ganó. Y si ganó por algo será. Lo conocen de sobra. Lleva trece años al frente de Venezuela y dice que quiere llegar a treinta. Tiene un programa, Socialismo Siglo XXI, que es una interpretación que el propio Chávez hace uniendo las enseñanzas de Marx con las de Jesús.
Los venezolanos lo votaron por primera vez cuando el país venía de un estallido social, el Caracazo, que provocó la implosión de su sistema político. Chávez, un militar con pasado golpista, ganó las elecciones de 1998 y asumió la presidencia, rompiendo con el bipartidismo y los famosos “acuerdos de caballeros” entre la AD y el Copei, que excluían a millones de venezolanos. Eso fue en 1999. Después ganó dos referéndum para imponer una reforma constitucional. Dos años más tarde fue reelecto bajo la nueva Constitución por un término de seis años. Durante esos seis primeros años Chávez enfrentó los embates de una oposición que por entonces no apostaba a los mecanismos democráticos. Golpe de Estado fallido, huelga petrolera y boicot a las elecciones legislativas fueron sus maniobras más llamativas. La prolongada huelga petrolera (diciembre de 2002-febrero de 2003) se convirtió en una pulseada por el poder real dentro de la empresa estatal, cuya burocracia había sido colonizada por las multinacionales de la industria. Las reformas y los quince mil despidos que siguieron a la huelga permitieron que Chávez redireccionara parte de los vastos recursos petroleros venezolanos para ayudar a vecinos pobres y así impulsar un proyecto de integración regional. Como un boomerang, las maniobras antidemocráticas terminaron golpeando a la oposición y fortaleciendo al presidente venezolano, que por entonces empezaba a mostrar los primeros resultados de sus programas de inclusión social. Las llamadas “misiones” de salud, educación y vivienda empezaban a sentirse en sectores marginales y largamente olvidados.
La oposición recién pudo reagruparse después de perder por veinte puntos un referéndum revocatorio en el 2004, y no presentarse a las elecciones legislativas del 2005, con la esperanza de deslegitimar la representación chavista. En su versión democrática y moderada se presentó a las elecciones del 2006 con el candidato Manuel Rosales, hoy asilado en Perú, acusado de enriquecimiento ilícito, y perdió por veinte puntos. Pero un año más tarde esa misma oposición derrotó a Chávez en un referéndum para cambiar la Constitución y permitirle la reelección indefinida al líder bolivariano. Chávez asimiló la derrota y volvió a la carga por la reelección indefinida en el 2009, pero a diferencia del 2007, se encargó de incluir en el proyecto la reelección indefinida de gobernadores y alcaldes. Así consiguió el apoyo que le había faltado en el 2007 y ganó el derecho a volver a presentarse como lo hizo ayer y como piensa seguir haciéndolo hasta el 2030.
Claro que los venezolanos saben que es probable que Chávez no llegue al 2030. Saben que ha sido operado en La Habana tres veces en los últimos dos años por un cáncer maligno. Rogándole a Dios por más vida, rodeado por su familia, lo han visto luchar contra el cáncer con valentía y emoción mientras enfrentaba una campaña electoral agotadora y al mismo tiempo gobernaba el país. Aunque el candidato opositor se vio más activo y dinámico durante la campaña, el sacrificio de Chávez seguramente jugó en favor de un voto emotivo que sumó para la victoria.
Pero también, y sobre todo, hay argumentos racionales para explicar el resultado. Es cierto, como dice la oposición, que hay fallas de gestión, que hay bolsones de corrupción, que hay falta de inversión, que hay inflación alta, que hay mucha inseguridad. El liderazgo hiperpersonalista de Chávez podrá oscilar entre el populismo y el autoritarismo.
Pero en la campaña Chávez pudo decir sin faltar a la verdad que durante su gobierno la pobreza se redujo a la mitad, la pobreza extrema se redujo a la mitad, se acabó el analfabetismo en Venezuela y se extendieron servicios y derechos políticos por primera vez a amplios sectores de la población.
La oposición presentó sus argumentos. Pudo hacerlo con libertad. Pudo ocupar espacios en medios masivos y convocar manifestaciones multitudinarias. Su candidato Henrique Capriles se definió como de centroizquierda y dijo que no iba a tocar las misiones de Chávez sino más bien convertirlas en ley. Dijo que no hace falta regalarles el petróleo a otros países cuando lo necesitan los venezolanos. Dijo que no hay que pelearse tanto con Estados Unidos.
Chávez contestó que Capriles es un corderito disfrazado que quiere hacer un tremendo ajuste y volver a entregarles el país a las multinacionales, aplicando recetas fracasadas de un neoliberalismo pasado de época.
Fueron unas elecciones limpias, pacíficas y multitudinarias. Venezuela, una vez más, eligió a Chávez.

La Plata brilla en Octubre

 Imaginación y conocimiento. Universidad Nacional de La Plata. Desde el 11 al 27 de Octubre

2ª Bienal Universitaria de Arte y Cultura
BIENAL UNIVERSITARIA DE ARTE Y CULTURA
http://www.laplatabrilla.com.ar

domingo, 23 de septiembre de 2012

La retirada heroica

Sábado 22 de agosto de 1812. Cinco y media de la tarde. Manuel Belgrano, envuelto en su poncho de vicuña, da la orden de que el pueblo comience el vaciamiento de la ciudad de Jujuy e inicie la retirada hacia Córdoba. La orden del Triunvirato era concreta: retroceder con el ejército patriota hasta Córdoba, y no presentar batalla a los realistas en ningún punto de la huida. Y allí estaba él, un general improvisado, pensando que habría sido incapaz de dejar a esos pueblos a merced de los enemigos, a su sed de venganza, de saqueo, de muerte, de sexo, como habían hecho en las ciudades altoperuanas. Estaba allí diciéndose que habría sido incapaz de abandonar a esos hombres, mujeres y niños humildes que en carretas, a pie, a caballo, sobre mulas emprendían con silencioso heroísmo el abandono de lo poco que tenían: los ranchos y la tierra que los habían visto nacer y crecer, donde habían muerto sus antepasados desde los tiempos de los tiempos. Recorría las calles de San Salvador, rodeada por los cerros, apenas un caserío de algunos miles de personas enmarcado por los ríos Grande y Chico, y miraba Belgrano los rostros humildes que con estoicismo vaciaban sus casas, quemaban sus campos, arreaban su ganado rumbo a un destino desconocido y sin fecha de regreso. Por la ancestral Quebrada de Humahuaca descendían los realistas con ganas de escarmentar a los insurgentes que habían osado desafiar al rey. Formaban un ejército profesional, entrenado en el hábito de la estrategia y la crueldad. En cambio Belgrano comandaba un pueblo indefenso y humilde que quemaba lo que encontraba a su paso, y una tropa que todavía no había decidido convertirse en milicia.
Mientras caía la noche, Belgrano organizaba los últimos preparativos previos a la partida. Sabía que los realistas jujeños –como las familias Marquiegui y Olañeta, por ejemplo– se habían retirado a sus fincas a esperar la llegada del ejército monárquico, que los comerciantes y los hombres ricos de la ciudad ya habían partido para salvaguardar su integridad y sus bienes más preciados, que muchos monárquicos se habían negado a abandonar sus casas y aguardaban ansiosos a las huestes de Goyeneche. Quizá por eso, cuando los godos llegaron, consiguieron estructurar un Cabildo adicto formado, entre otros, por Martín Otero, Alejandro Torres, Miguel de la Bárcena, Antonio Rodrigo, Joaquín de Echeverría, Andrés Ramos, José Diego Ramos, Rafael Eguren, Ignacio Noble Carrillo, Saturnino de Eguía, Ventura Marquiegui, Tomás Gámez y Mariano de Gordaliza.
Con la oscuridad, las fogatas –la leyenda asegura que ardió todo Jujuy, aunque en realidad es una licencia urdida por los relatos posteriores– permitían ver la tristeza reflejada en los ojos del general por el sacrificio que el pueblo jujeño realizaba en pos de la libertad. San Salvador semejaba un pequeño holocausto criollo.
Pocos minutos después de la medianoche, Belgrano montó su caballo. Heroica delicadeza: fue el último en abandonar Jujuy. Él, que no era un brillante estratega ni el más inteligente político; él, que carecía de los conocimientos suficientes para ser general y de la astucia del zorro para gobernar y mandar a los hombres, que a veces era ingenuo y otras un tanto inocente, el jefe del que muchos se burlaban, el abogado que a fuerza de coraje cívico se había convertido en militar y aceptaba con humilde convicción el mandato de luchar por la patria; él, Manuel Belgrano, sabía que a un pueblo no se lo abandona. Que si una misión tiene un ejército es no dejar a su gente a la buena de Dios sino acompañarla, protegerla, defenderla. Por eso Manuel iba detrás, último, cubriendo la retirada de los jujeños, como un valeroso guardián del pueblo. La Argentina habría sido otra, sin dudas, si a lo largo de su historia las fuerzas armadas hubieran contado con más Belgranos y menos Mitres.
Todo había comenzado en julio cuando, tras la represión de Cochabamba, Goyeneche envió a Tristán, al mando de tres mil hombres, para destrozar definitivamente al ejército patriota. Alertado Belgrano de esos movimientos decidió poner en marcha el operativo de retirada ordenado por el Triunvirato en febrero. Y como las circunstancias apremiaban, el 29 de julio se sentó en su tienda de campaña en el cuartel general de Jujuy y escribió uno de los bandos públicos más bellos y férreos de la historia de la independencia americana:
“Desde que puse el pie en vuestro suelo para hacerme cargo de vuestra defensa, en que se halla interesado el Excelentísimo Gobierno de las Provincias Unidas de la República del Río de la Plata, os he hablado con verdad. Siguiendo con ella os manifiesto que las armas de Abascal al mando de Goyeneche se acercan a Suipacha, y lo peor es que son llamados por los desnaturalizados que viven entre nosotros y que no pierden arbitrios para que nuestros sagrados derechos de libertad, propiedad y seguridad sean ultrajados y volváis a la esclavitud.
“Llegó pues la época en que manifestéis vuestro heroísmo y de que vengáis a reuniros al ejército de mi mando, si como aseguráis queréis ser libres, trayéndoos las armas de chispas, blancas y municiones que tengáis o podáis adquirir y dando parte a la justicia de los que las tuvieren y permanecieren indiferentes a vista del riesgo que os amenaza de perder no solo vuestros derechos sino las propiedades que tenéis.
“Hacendados: apresuraos a sacar nuestros ganados vacunos, caballares, mulares y lanares que hallen vuestras estancias y al mismo tiempo vuestros charquis hacia el Tucumán, sin darme lugar a que tome providencias que os sean dolorosas declarándoos además, si no lo hicieses, traidores a la patria.
“Labradores: asegurad vuestras cosechas extrayéndolas para dicho punto, en la inteligencia de que no haciéndolo incurriréis en igual desgracia que aquellos.
“Comerciantes: No perdáis un momento en enfardelar vuestros efectos y remitirlos e igualmente cuanto hubiere en vuestro poder de ajena pertenencia, pues no ejecutándolo sufriréis las penas de aquellos y además serán quemados los efectos que se hallaren sea en poder de quien fueren y a quien pertenezcan.
“Entended todos que al que se encontrare fuera de las guardias avanzadas del ejército en todos los puntos en los que las hay o que intenten pasar sin mi pasaporte será pasado por las armas inmediatamente, sin forma alguna de proceso. Que igual pena sufrirá aquel que por sus conversaciones o por sus hechos atentase contra la sagrada libertad de la patria, sea de la clase, estado o condición que fuese. Que los que inspirasen desaliento, estén revestidos del carácter que tuviesen, serán igualmente pasados por las armas con solo la deposición de dos testigos. Que serán tenidos por traidores a la patria todos los que a mi primer orden no estuvieren prontos a marchar y no lo efectúen con la mayor escrupulosidad, sean de la clase y condición que fuese.
“No espero que haya uno solo que me dé lugar para poner en ejecución las referidas penas, pues los verdaderos hijos de la patria me prometo que se empeñarán a ayudarme como amantes de tan digna madre, y los desnaturalizados obedecerán ciegamente y ocultarán sus inicuas intenciones. Mas si así no lo fuese, sabed que se acabaron las consideraciones de cualquier especie que sea y que nada será bastante para que deje de cumplir cuanto dejo dispuesto.”
El bando causó estupor entre aquellos que no compartían la enorme aventura de la libertad. Goyeneche lo calificó de "bando impío", y los realistas de las ciudades de Jujuy, de Salta y de Tucumán sintieron correr por sus espaldas el frío sudor del miedo. Belgrano había abandonado su tradicional moderación para mostrar su espíritu jacobino. La situación lo ameritaba: la táctica militar conocida como "tierra quemada" o "tierra arrasada" depende, para ser efectiva, justamente de que el éxodo sea masivo y que a espaldas de quienes se retiran sólo quede un desierto inútil para el enemigo.

De la red a la nube (segundo viaje)


Año 5. Edición número 227. Domingo 23 de septiembre de 2012
En el conflicto entre web neutral o web regulada poco a poco los Estados nacionales se definen: desde una neutralidad apenas regulada hasta la regulación policial. Si bien existe la Unión Internacional de Telecomunicaciones (www.itu.int/net/) dependiente de la ONU, la clave está en EE.UU.: allí funciona la Internet Corporation for Assigned Names and Numbers (Icann: www.icann.org) que regula los nombres de dominio; las decisiones del Departamento de Comercio y las sentencias de su Corte Suprema son de hecho resoluciones universales; allí se concentra el mayor poder financiero, industrial, logístico y tecnológico de la web y, desde el atentado a las Torres Gemelas, el control de internet es una política de Estado.
A partir del ataque a las Torres, George Bush instaló un área especial en la Agencia de Proyectos de Investigación, para desarrollar las tecnologías de vigilancia que hoy controlan la mayor parte del tráfico del mundo. Durante la gestión de Barack Obama, el Departamento de Justicia sostiene que no se puede demandar al gobierno cuando espía comunicaciones por razones que hacen al “secreto de Estado”; al mismo tiempo, la CIA invierte en empresas que monitorean web. En forma aparentemente contradictoria con lo anterior, Obama se manifiesta a favor de la neutralidad y de la intervención del Estado para garantizarla. Pero no hay contradicción: quiere una internet neutral pero bajo control del Estado norteamericano.
En última instancia la pregunta es quiénes tienen el poder. En principio lo tienen las empresas de conectividad, las de servicios y los Estados nacionales.
Las venas abiertas de la web. La web no es un ente amorfo que está en todas partes y ninguna. Es un árbol bien concreto, con estructura compleja pero definida: las “hojas” son los pequeños equipos que usan los usuarios finales, las “ramas” son los cables y nodos (puntos de conexión) que relacionan barrios, regiones o ciudades de cada país. El “tronco” es una inmensa red de cables y otros nodos (intercontinentales) que se insertan en las “raíces”, que son unos enormes servidores (PCs inmensas y sofisticadas) en los cuales se alojan el software y los archivos de las empresas que hacen negocios en esta infraestructura (como Google o Amazon). Distintas redes menores (Mercado Libre, Taringa, etc.) funcionan dentro de ese esquema general.
Los mayores centros de interconexión planetaria están en cuatro países: Estados Unidos, Gran Bretaña, Alemania y Holanda. El planeta se conecta principalmente a través de Nueva York, Palo Alto, Miami, Londres, Ámsterdam y Frankfurt (con Seúl como principal referencia asiática). Al mandar un mail a Madrid, el mensaje (fragmentado en “paquetes de información”) pasará primero por Miami (puerta de acceso de América latina), después por Londres, quizás rebote en Amsterdam y por fin será orientado por el nodo Spanix (ver www.espanix.net, el cuarto nodo de Europa por su tráfico, algo así como cuatro Quijotes por segundo). Y... ¿dónde está la información? En cada PC, tablet o celular y sobre todo en los servidores que conforman las raíces del sistema. (Además, parte de la data circula por ahí todo el tiempo en la enorme red.)
El poder en la web hoy lo tienen los dueños de su infraestructura operativa: las empresas de conectividad (muchas de ellas desconocidas por los usuarios) y algunas empresas de servicios (que almacenan la mayor parte de la información en sus servidores). Las redes recorren el planeta. Los servidores (enormes centros de datos que guardan nuestros mails, amigos de Facebook, twits, la data deWikipedia, el registro de nuestras compras en el supermercado y hasta nuestra historia clínica), están en lugares fríos, donde la electricidad es barata y las condiciones de seguridad mayores que en el Pentágono –como el de Facebook en Prineville (Oregon, EE.UU.) o el de Google en Hamina, Finlandia, donde se enfría el centro de datos con agua de mar.
Un tiburón furioso no podría cortar de un mordisco uno de los tubos de fibra óptica que cruzan el Atlántico, pero se trata de eso, de tubos que conectan el planeta: alguien es el dueño y cobra por ellos. Ni se les ocurre interrumpir el servicio sencillamente porque se trata de un gran negocio. Pero el recurso del lockout de la conectividad planetaria está en sus manos y por eso son quienes ponen las condiciones. Por eso no hay sólo una web sino varias: las FFAA de EE.UU. y otros espacios estratégicos tienen sus propias webs, invisibles e inaccesibles.
Un panóptico planetario. Una forma de compensar los conflictos entre web regulada o neutral, entre empresas de conectividad y empresas de servicios, y sus dificultades con la intervención de los estados nacionales, es la propuesta de la “nube”, el cloud computing,presentada como un nuevo paradigma de las comunicaciones. Creer que este servicio es tan maravilloso como prometen, es como creer que la hermosa modelo viene junto con el auto que vende la publicidad. Esta nueva “revolución” no es otra cosa que el uso de recursos tecnológicos que permiten aumentar la oferta de servicios en la web. O sea, internet pero más fácil. Y con menor inversión inicial para el usuario, que ya no precisaría invertir en hardware. ¿Y qué es la nube? La misma estructura de caños y cables con forma de árbol, asociada a las mismas empresas de servicios (que desarrollaron infraestructuras propias), y que poco a poco se ponen de acuerdo para centralizar en sus colosales centros de datos la información de las personas y las empresas que puedan pagar por el servicio.
Como muchas de las novedades tecnológicas, la “nube” incorpora progresos importantes. No todo es promoción del consumo por el consumo mismo. El problema de estos progresos son sus “costos”. Si la universalización de las redes sociales cambió el paradigma de la intimidad (ya es difícil discriminar lo público de lo privado), la universalización de la nube convierte a la web en un monumental panóptico planetario que al mismo tiempo vigila y vende. Si se desarrolla tal como la promueven, los usuarios (empresas o personas) pierden el control directo sobre sus datos y sobre la seguridad informática. Las empresas de conectividad y las de servicios llegaron a este acuerdo estratégico.
En diciembre, en Dubai, se concretará una conferencia internacional convocada por las Naciones Unidas, con la idea de acordar un sistema global de regulación de la web. Estados Unidos ya adelantó que no aceptará que la ONU incremente su control sobre la red. Y no sería de extrañar que pretenda colocarla bajo los alcances de Consejo de Seguridad. Queda por ver qué harán los países dependientes para defender su soberanía también en el terreno de la amenazante nube digital.

El diez por ciento de los griegos trabaja sin cobrar un centavo


23 SEPTIEMBRE 2012 HAGA UN COMENTARIO
grecia-protestas1Trabajar para no cobrar un centavo es una realidad cada vez más frecuente en para miles de trabajadores en Grecia; según cifras oficiales, un diez por ciento de la masa laboral en el país enfrenta esta situación.
Uno de ellos es Stavros, el nombre falso que elige para mantener su anonimato un ingeniero de telecomunicaciones que trabaja desde hace 15 años en el departamento de I+D de una gran empresa griega que le adeuda ya un año de su sueldo.
“Era una buena empresa, que posee 140 empleados y que estaba bien gestionada. Antes jamás tuvimos una sola queja. Pero hace dos años comenzó a retrasar los pagos de los salarios. A veces pagaba con un mes de retraso, a veces con dos”, cuenta Stavros.
Él desarrollaba un programa de investigación con un presupuesto de un millón y medio de euros, dentro de una empresa de telecomunicaciones con proyección internacional, filiales en los Balcanes y el Este de Europa y con un gran contrato en Omán.
“Pero la crisis se ha notado también en esos lugares y en Grecia el mercado ha caído totalmente. Resulta imposible encontrar nuevos proyectos”, se lamenta.

La deuda del Estado no ayuda

Otro de los problemas, relata, es la deuda del Estado, que debe a su empresa un millón de euros desde 2010, una situación generalizada en un país donde las arcas públicas adeudan al sector privado unos 6.500 millones de euros, según el Ministerio de Finanzas.
Los sindicatos culpan a Europa. En 2011 la compañía dejó de pagar salarios: Stavros, con un sueldo de 27.000 euros brutos anuales, recibió solo 7.000. En 2012 aún no ha visto un euro. “Y, a pesar de todo, yo he sido de los más afortunados en mi empresa”, asegura.
La situación de Stavros está lejos de ser un caso aislado.
El secretario de la Unión de Inspectores de Trabajo, Mijalis Jalaris, advirtió el pasado 2 de septiembre de que el 67% de las quejas recibidas en su departamento se debían a retrasos e impagos de salarios.
Jalaris indicó que, según los datos del propio Ministerio de Trabajo, en 2011 unas 120.000 empresas dejaron de pagar, al menos, tres mensualidades a un total de 400.000 trabajadores, es decir, a más de un 10% de los empleados de todo el país.

Los funcionarios cobran un 30% menos

“No soy optimista. No creo que recuperemos nuestros salarios porque la empresa ha vendido ya casi todas sus propiedades y, aún así, tiene deudas por saldar con los bancos”, se queja Stavros.
Por fortuna, su mujer conserva su empleo como profesora, aunque, al ser funcionaria, le han reducido el salario un 30%, por lo que cada vez es más difícil afrontar unos gastos, incluidos los de un hijo con problemas de salud, que han aumentado por los impuestos introducidos para reducir el enorme déficit público.
“Es de locos. Incluso con documentos que demuestran que no estoy recibiendo mi sueldo, tengo que abonar impuestos como si me pagasen”, denuncia.
Mirando hacia atrás, se da cuenta de cómo ha descendido su nivel de vida desde esa clase media acomodada que no tenía problemas financieros y que ahora encara un futuro lleno de incertidumbres.
El poder adquisitivo de los griegos que cobran el salario mínimo ha descendido a niveles de finales de los 70″Llevo nueve meses buscando un trabajo pero no lo hay en Grecia. Muchos continúan trabajando pese a no cobrar, porque no se encuentra trabajo fuera, así que te aferras a lo que tienes”, dice y recuerda el caso de un compañero que incluso sufrió un infarto por el estrés de no recibir su sueldo.

Los sindicatos culpan a la UE

Los sindicatos atribuyen esta tendencia a las medidas de austeridad impuestas por la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional y por los sucesivos Gobiernos griegos, a los que acusan de agravar la crisis con sus rebajas de salarios y aumento de impuestos, que han minado la capacidad adquisitiva y el consumo.
“El poder adquisitivo de los griegos que cobran el salario mínimo (571 euros) ha descendido a niveles de finales de la década de 1970. Y hay 250.000 trabajadores que cobran ese salario y otro medio millón que cobran menos porque trabajan a tiempo parcial”, explica Savas Robbolis, del Instituto del Trabajo, ligado a los sindicatos.
“Las medidas de austeridad y la flexibilización laboral están llevando a la ruina a muchos trabajadores”, afirma, y añade un dato aún más contundente: “La población por debajo del nivel de la pobreza en Grecia ha aumentado del 23% de antes de la crisis al 30% actual”.

¿Qué se juega en Venezuela?


22 SEPTIEMBRE 2012 HAGA UN COMENTARIO
Hugo ChávezPor Marcos Roitman Rosenmann
Queda menos de un mes y todo parece indicar que el triunfo de Hugo Chávez no se cuestiona. Más allá de la guerra de encuestas, las cartas están sobre la mesa. Aun así, vale la pena recapitular. Siempre hay lugar para imprevisibles. En estas elecciones, Venezuela se juega seguir avanzando en el proyecto popular, nacional, antimperialista y democrático iniciado en 1998. Pero también entra en liza dar un paso de gigantes en la construcción de un proyecto regional cuyo organigrama no contempla la presencia de Estados Unidos.
De ganar el candidato de la derecha, el proceso de involución está garantizado. La oposición venezolana, hoy agrupada en torno a Henrique Capriles, no encuentra la hora de acabar con todo lo que huele a Chávez y el proceso bolivariano.
La revolución genera odio, resentimiento y desafección. Odio en la vieja clase política, los grandes empresarios y las elites dominantes, acostumbradas a mandar sin contrapesos. Resentimiento y desafección entre una izquierda vulgar cuyo imaginario de cambios se afincaba en el manual de estilo de larevolución. En este contexto combate la propuesta bolivariana. Políticas sociales populares, inversiones públicas, redistribución de la riqueza, nacionalizaciones, reforma agraria, acceso a la vivienda, salud, educación. Vorágine democrática que pone en cuestión la estructura social y poder tradicional, removiendo los cimientos de una sociedad piramidal y excluyente.
El desarrollo de la alternativa tuvo que vencer temores, convocar una asamblea constituyente y plebiscitar el proyecto democrático. El 15 de diciembre de 1999, por primera vez en la historia política del país, sería aprobada, en referéndum, con 71.78 por ciento de votos afirmativos, la nueva Constitución. Y lo hizo marcando diferencias con su predecesora, vigente desde 1961 aprobada en el seno del Parlamento, sin un refrendo popular.
La promulgación de la Carta Magna ha sido el primer triunfo de la revolución en marcha. Sin embargo, la derecha tardará en reconocer el nuevo marco constitucional. Pasara un lustro y entre medias, el frustrado golpe de Estado de 2002, cuyo fin era, entre otros, aparte del magnicidio, derogar la Constitución de 1999, cuyo fundamento la diferencia de la mayoría de las existentes en la región, al subrayar el carácter fundante de la democracia participativa bajo la construcción de una ciudadanía integral. Así lo destacan dos científico-sociales venezolanos, Edgar Lander y Margarita López Maya: “La búsqueda de la igualdad social como objetivo explícito es una de las diferencias que tiene la actual democracia venezolana con otras democracias de la región, y es uno de los sentidos que se le puede dar al términorevolución con que se auto-identifica esta experiencia. Es así como la Constitución de 1999, establece en su segundo artículo, los principios fundamentales de la república:Venezuela se constituye en un Estado democrático y social de derecho y de justicia, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico y de su actuación la vida, la libertad, la justicia, la igualdad, la solidaridad, la democracia, la responsabilidad social y en general la preminencia de los derechos humanos, la ética y el pluralismo político.
Con este marco se han creado las misiones, herramienta fundamental para resolver y definir proyectos tendentes a la inclusión, la transformación económica y social. Asimismo, el control de los recursos naturales y energéticos, como el petróleo, han permitido tener los fondos necesarios para llevar a cabo las políticas redistributivas. A lo que debe sumarse, en política exterior, el carácter antimperialista y emancipador que hunde sus raíces en el pensamiento de los libertadores.
La revolución bolivariana marcha a contracorriente. En América Latina y el mundo tiene enemigos que insisten en minimizar sus logros tachándolos de populismo, sin diferenciar lo popular-nacional, la construcción de un sujeto político autónomo, de lo que configura el populismo, un discurso obrerista, que renegocia la dependencia y cuyo liderazgo está en manos de las burguesías criollas que no altera la estructura de poder ni ataca las desigualdades en su raíz. Piénsese en Berlusconi, Aznar en España, Putin en Rusia, Calderón en México, Uribe en Colombia y Piñera en Chile.
Las políticas implantadas en Venezuela son populares ni populistas ni calla bocas, no busca comprar votos. Es una acción tendiente a erradicar la miseria, devolver la dignidad a un pueblo y hacerlo partícipe de su destino. Así lo demuestran los datos económicos durante estos 10 años de cambios democráticos. La lucha contra la desigualdad, la pobreza y marginalidad social rinden frutos. Durante el periodo 1999-2010, la inversión social acumulada se ubica en 330 mil millones de dólares (20 por ciento del PIB), mientras que en la década de 1988-1998 sólo alcanzó 8 por ciento. Según el Banco Mundial, la pobreza disminuyó de 70 por ciento en 1996 a 23.9 en 2009 y la pobreza extrema se redujo de 40 por ciento a 5.9. El índice de Gini, para medir la desigualdad, se redujo en un punto, situándose en 0.4068, el más bajo de toda América Latina. La tasa de desempleo no supera 6.2 por ciento y el salario mínimo pasó de 185 dólares en 1998 a 462 en 2010. En 1998 los beneficiarios del sistema de pensiones alcanzaba a 387 mil personas, hoy suman un millón 916 mil 618, con una pensión homologada al salario mínimo, inexistente hasta la revolución. Igualmente el crédito a microempresarios y sectores populares ha tenido un gran impulso. En 2011 la banca pública aumentó 50 por ciento sus fondos de préstamos, pasando de 40 mil 200 millones de bolívares a 60 mil 346 millones. En salud, en 2011 se realizaron 113 obras de nueva construcción, cuatro hospitales, nueve maternidades y se incrementó en 21.1 por ciento el número de camas. Por otro lado, la Misión Milagro, programa conjunto cubano-venezolano, cuyo lema es una visión solidaria del mundo, que desde 2004 opera a la población de bajos recursos en patologías oculares de cornea, cataratas, glaucomas, oftalmología pediátrica y oncológica, ha devuelto la visión a un total acumulado de un millón 413 mil 708 personas de casi todo los países latinoamericanos. Venezuela tiene hoy una deuda externa saneada y sus reservas mundiales acumuladas se han duplicado en 10 años, aproximadamente de 30 mil millones de dólares. Pero sus logros se volatilizan en medio de una propaganda espuria que oculta la realidad y presenta un país sumido en la violencia, el caos y la represión. Su control sobre los medios de comunicación es abrumador. De 111 estaciones televisivas, 61 son privadas, 13 públicas y 37 comunitarias con alcance limitado. En las emisoras de radio AM, 87 por ciento pertenecen al sector privado, 3 por ciento a comunitarias y 10 por ciento es pública. Y en FM, 57 por ciento son privadas, 31 por ciento comunitarias y la minoría es pública. Y en la prensa escrita 80 por ciento está en manos de la oposición. Pero la imagen es la contraria.
La derecha venezolana reconoce la Constitución con la boca chica, pide referéndum y se autodefine moderada. Su candidato, Henrique Capriles, se presenta bajo la etiqueta de progresistay hombre de centro, a pesar de su beligerante acción en el golpe de 2002, asaltando la embajada de Cuba, sin ir más lejos. No olvidemos que Capriles es el representante de una amalgama de organizaciones, más de una docena, en la cual mayoritariamente se incluyen personas cuyo objetivo es reconquistar, para las clases dominantes tradicionales y el capital transnacional, su poder hoy en manos del pueblo venezolano. En conclusión, en estas elecciones se juegan dos opciones, mantener la senda del proyecto democrático o retornar al pasado neoliberalQueda menos de un mes y todo parece indicar que el triunfo de Hugo Chávez no se cuestiona. Más allá de la guerra de encuestas, las cartas están sobre la mesa. Aun así, vale la pena recapitular. Siempre hay lugar para imprevisibles. En estas elecciones, Venezuela se juega seguir avanzando en el proyecto popular, nacional, antimperialista y democrático iniciado en 1998. Pero también entra en liza dar un paso de gigantes en la construcción de un proyecto regional cuyo organigrama no contempla la presencia de Estados Unidos.
De ganar el candidato de la derecha, el proceso de involución está garantizado. La oposición venezolana, hoy agrupada en torno a Henrique Capriles, no encuentra la hora de acabar con todo lo que huele a Chávez y el proceso bolivariano.
La revolución genera odio, resentimiento y desafección. Odio en la vieja clase política, los grandes empresarios y las elites dominantes, acostumbradas a mandar sin contrapesos. Resentimiento y desafección entre una izquierda vulgar cuyo imaginario de cambios se afincaba en el “manual” de estilo de la”revolución”. En este contexto combate la propuesta bolivariana. Políticas sociales populares, inversiones públicas, redistribución de la riqueza, nacionalizaciones, reforma agraria, acceso a la vivienda, salud, educación. Vorágine democrática que pone en cuestión la estructura social y poder tradicional, removiendo los cimientos de una sociedad piramidal y excluyente.
El desarrollo de la alternativa tuvo que vencer temores, convocar una asamblea constituyente y plebiscitar el proyecto democrático. El 15 de diciembre de 1999, por primera vez en la historia política del país, sería aprobada, en referéndum, con 71.78 por ciento de votos afirmativos, la nueva Constitución. Y lo hizo marcando diferencias con su predecesora, vigente desde 1961 aprobada en el seno del Parlamento, sin un refrendo popular.
La promulgación de la Carta Magna ha sido el primer triunfo de la revolución en marcha. Sin embargo, la derecha tardará en reconocer el nuevo marco constitucional. Pasara un lustro y entre medias, el frustrado golpe de Estado de 2002, cuyo fin era, entre otros, aparte del magnicidio, derogar la Constitución de 1999, cuyo fundamento la diferencia de la mayoría de las existentes en la región, al subrayar el carácter fundante de la democracia participativa bajo la construcción de una ciudadanía integral. Así lo destacan dos científico-sociales venezolanos, Edgar Lander y Margarita López Maya: “La búsqueda de la igualdad social como objetivo explícito es una de las diferencias que tiene la actual democracia venezolana con otras democracias de la región, y es uno de los sentidos que se le puede dar al término”revolución” con que se auto-identifica esta experiencia. Es así como la Constitución de 1999, establece en su segundo artículo, los principios fundamentales de la república:”Venezuela se constituye en un Estado democrático y social de derecho y de justicia, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico y de su actuación la vida, la libertad, la justicia, la igualdad, la solidaridad, la democracia, la responsabilidad social y en general la preminencia de los derechos humanos, la ética y el pluralismo político.”
Con este marco se han creado las misiones, herramienta fundamental para resolver y definir proyectos tendentes a la inclusión, la transformación económica y social. Asimismo, el control de los recursos naturales y energéticos, como el petróleo, han permitido tener los fondos necesarios para llevar a cabo las políticas redistributivas. A lo que debe sumarse, en política exterior, el carácter antimperialista y emancipador que hunde sus raíces en el pensamiento de los libertadores.
La revolución bolivariana marcha a contracorriente. En América Latina y el mundo tiene enemigos que insisten en minimizar sus logros tachándolos de populismo, sin diferenciar lo popular-nacional, la construcción de un sujeto político autónomo, de lo que configura el populismo, un discurso obrerista, que renegocia la dependencia y cuyo liderazgo está en manos de las burguesías criollas que no altera la estructura de poder ni ataca las desigualdades en su raíz. Piénsese en Berlusconi, Aznar en España, Putin en Rusia, Calderón en México, Uribe en Colombia y Piñera en Chile.
Las políticas implantadas en Venezuela son populares ni populistas ni calla bocas, no busca comprar votos. Es una acción tendiente a erradicar la miseria, devolver la dignidad a un pueblo y hacerlo partícipe de su destino. Así lo demuestran los datos económicos durante estos 10 años de cambios democráticos. La lucha contra la desigualdad, la pobreza y marginalidad social rinden frutos. Durante el periodo 1999-2010, la inversión social acumulada se ubica en 330 mil millones de dólares (20 por ciento del PIB), mientras que en la década de 1988-1998 sólo alcanzó 8 por ciento. Según el Banco Mundial, la pobreza disminuyó de 70 por ciento en 1996 a 23.9 en 2009 y la pobreza extrema se redujo de 40 por ciento a 5.9.
El índice de Gini, para medir la desigualdad, se redujo en un punto, situándose en 0.4068, el más bajo de toda América Latina. La tasa de desempleo no supera 6.2 por ciento y el salario mínimo pasó de 185 dólares en 1998 a 462 en 2010. En 1998 los beneficiarios del sistema de pensiones alcanzaba a 387 mil personas, hoy suman un millón 916 mil 618, con una pensión homologada al salario mínimo, inexistente hasta la revolución. Igualmente el crédito a microempresarios y sectores populares ha tenido un gran impulso.
En 2011 la banca pública aumentó 50 por ciento sus fondos de préstamos, pasando de 40 mil 200 millones de bolívares a 60 mil 346 millones. En salud, en 2011 se realizaron 113 obras de nueva construcción, cuatro hospitales, nueve maternidades y se incrementó en 21.1 por ciento el número de camas.
Por otro lado, la Misión Milagro, programa conjunto cubano-venezolano, cuyo lema es “una visión solidaria del mundo”, que desde 2004 opera a la población de bajos recursos en patologías oculares de cornea, cataratas, glaucomas, oftalmología pediátrica y oncológica, ha devuelto la visión a un total acumulado de un millón 413 mil 708 personas de casi todo los países latinoamericanos. Venezuela tiene hoy una deuda externa saneada y sus reservas mundiales acumuladas se han duplicado en 10 años, aproximadamente de 30 mil millones de dólares. Pero sus logros se volatilizan en medio de una propaganda espuria que oculta la realidad y presenta un país sumido en la violencia, el caos y la represión. Su control sobre los medios de comunicación es abrumador. De 111 estaciones televisivas, 61 son privadas, 13 públicas y 37 comunitarias con alcance limitado. En las emisoras de radio AM, 87 por ciento pertenecen al sector privado, 3 por ciento a comunitarias y 10 por ciento es pública. Y en FM, 57 por ciento son privadas, 31 por ciento comunitarias y la minoría es pública. Y en la prensa escrita 80 por ciento está en manos de la oposición. Pero la imagen es la contraria.
La derecha venezolana reconoce la Constitución con la boca chica, pide referéndum y se autodefine moderada. Su candidato, Henrique Capriles, se presenta bajo la etiqueta de “progresista”y hombre de “centro”, a pesar de su beligerante acción en el golpe de 2002, asaltando la embajada de Cuba, sin ir más lejos. No olvidemos que Capriles es el representante de una amalgama de organizaciones, más de una docena, en la cual mayoritariamente se incluyen personas cuyo objetivo es reconquistar, para las clases dominantes tradicionales y el capital transnacional, su poder hoy en manos del pueblo venezolano. En conclusión, en estas elecciones se juegan dos opciones, mantener la senda del proyecto democrático o retornar al pasado neoliberal.