laorejagigante
viernes, 26 de agosto de 2011
Un agujero negro se despertó tragándose a una estrella
Viernes 26 de Agosto de 2011 08:54 | El fenómeno, a 3.900 millones de años luz de la Tierra, generó chorros de materia ionizada.
Fotos ver Imágenes del día
NUEVA YORK, Estados Unidos.- En una galaxia situada a unos 3.900 millones de años luz de la Tierra, una estrella se acercó demasiado al agujero negro central y este se la "tragó", despertando así de si largo letargo. En el proceso se generaron dos chorros de materia ionizada y uno de ellos, el apuntado en dirección al Sol, fue captado por eltelescopio espacial Swift, informó el diari español "El País".
Las secuelas de fenómenos así se habían observado ya varias veces como emisiones de galaxias lejanas que se van debilitando lentamente, indicó la revista "Nature", que presenta el descubrimiento del brusco final de la estrella devorada, pero hasta ahora no se había observado el comienzo del proceso.
Es la primera vez que los científicos, utilizando el satélite Swift, realizan este tipo de observaciones para analizar el proceso en su totalidad, ya que normalmente sólo son capaces de captar imágenes de las secuelas de las llamaradas de radiación ultravioleta y los rayos gamma que se irradian desde hace años.
Los expertos de "Nature" explicaron el fenómeno. En el centro de aquella galaxia hay un agujero negro con una masa de un millón de veces la masa del Sol (similar al de nuestra Vía Láctea). Cuando una estrella se acerca a uno de esos objetos se estira, porque la fuerza gravitatoria que ejerce el agujero negro en la cara del astro orientada hacia él es muy superior a la de la cara opuesta; si se acerca demasiado, el astro resulta destruido y su materia forma un disco que gira como un remolino alrededor del agujero negro y se calienta rápidamente hasta millones de grados emitiendo radiación electromagnética. Es "el despertar del agujero negro", dijo el especialista Davide Lazzati. (Especial)
Las secuelas de fenómenos así se habían observado ya varias veces como emisiones de galaxias lejanas que se van debilitando lentamente, indicó la revista "Nature", que presenta el descubrimiento del brusco final de la estrella devorada, pero hasta ahora no se había observado el comienzo del proceso.
Es la primera vez que los científicos, utilizando el satélite Swift, realizan este tipo de observaciones para analizar el proceso en su totalidad, ya que normalmente sólo son capaces de captar imágenes de las secuelas de las llamaradas de radiación ultravioleta y los rayos gamma que se irradian desde hace años.
Los expertos de "Nature" explicaron el fenómeno. En el centro de aquella galaxia hay un agujero negro con una masa de un millón de veces la masa del Sol (similar al de nuestra Vía Láctea). Cuando una estrella se acerca a uno de esos objetos se estira, porque la fuerza gravitatoria que ejerce el agujero negro en la cara del astro orientada hacia él es muy superior a la de la cara opuesta; si se acerca demasiado, el astro resulta destruido y su materia forma un disco que gira como un remolino alrededor del agujero negro y se calienta rápidamente hasta millones de grados emitiendo radiación electromagnética. Es "el despertar del agujero negro", dijo el especialista Davide Lazzati. (Especial)
jueves, 25 de agosto de 2011
La Unión Africana busca fondos para ayudar a paliar el hambre MUNDO / Intentarán recaudar 1.400 millones de dólares en una cumbre
La Unión Africana (UA) intentará recaudar hoy, en una cumbre de donantes en Adis Abeba, unos 1.400 millones de dólares (1.000 millones de euros), necesarios para ayudar a paliar la hambruna que sufre la población del Cuerno de África.
Ese el monto que, según la ONU, hace falta para atajar la crisis, ya que, hasta el momento, sólo se han obtenido 1.100 millones de dólares de los 2.500 millones requeridos para aliviar la situación en la región.
La conferencia, a la que asistirán varios jefes de Estado africanos, cuenta con el patrocinio de la UA, aunque está abierta a donaciones de todo el mundo.
La organización panafricana espera que los Gobiernos de los estados miembros aporten 50 millones de dólares, y que esta ayuda no se limite a una donación puntual, sino que se prolongue a largo plazo para evitar situaciones de inseguridad alimentaria.
Según Oxfam, esos 50 millones es el mínimo que los ejecutivos del continente deben sumar al Fondo de Desastres Humanitarios de la UA, un esfuerzo continental que esa ONG contempla con preocupación, ya que Libia -el contribuyente más generoso- está en fuera de juego debido al conflicto que vive el país norteafricano.
"Estamos muy preocupados por (la aportación que puedan hacer) Nigeria, Senegal, Ghana, Zambia, Tanzania o Egipto", dijo el director para África de Oxfam-Reino Unido, Irungu Houghton, temeroso de que la contribución de esos países sea menor de lo deseable.
No obstante, se espera que los estados del oeste y del sur del África, comprometan, respectivamente, 11,5 y 11 millones de dólares.
Algunos países del continente ya han anunciado sus aportaciones, como Argelia, que dará 10 millones de dólares, frente a los 2,5 millones de Sudáfrica o los 167.000 dólares del archipiélago de Mauricio.
Pero no sólo los Gobiernos están llamados a ayudar en esta emergencia humanitaria: el presidente de la UA, Jean Ping, emplazó a todos los africanos a "hablar con una sola voz y actuar contra el hambre mediante aportaciones económicas o en especie".
Algunas iniciativas ciudadanas ya llevan recaudados varios millones, como "Kenianos por Kenia", en ese país de Ãfrica Oriental, o "Salvad a los Niños Somalíes del Hambre", una campaña iniciada por un niño ghanés de 11 años, Andrew Adansi Bonnah, que participará en la conferencia por invitación de la UA.
Con todo, está claro que alcanzar el objetivo de los 1.400 millones de dólares pasa por esperar la generosidad que puedan demostrar países de fuera del continente y otros actores no gubernamentales.
Ese el monto que, según la ONU, hace falta para atajar la crisis, ya que, hasta el momento, sólo se han obtenido 1.100 millones de dólares de los 2.500 millones requeridos para aliviar la situación en la región.
La conferencia, a la que asistirán varios jefes de Estado africanos, cuenta con el patrocinio de la UA, aunque está abierta a donaciones de todo el mundo.
La organización panafricana espera que los Gobiernos de los estados miembros aporten 50 millones de dólares, y que esta ayuda no se limite a una donación puntual, sino que se prolongue a largo plazo para evitar situaciones de inseguridad alimentaria.
Según Oxfam, esos 50 millones es el mínimo que los ejecutivos del continente deben sumar al Fondo de Desastres Humanitarios de la UA, un esfuerzo continental que esa ONG contempla con preocupación, ya que Libia -el contribuyente más generoso- está en fuera de juego debido al conflicto que vive el país norteafricano.
"Estamos muy preocupados por (la aportación que puedan hacer) Nigeria, Senegal, Ghana, Zambia, Tanzania o Egipto", dijo el director para África de Oxfam-Reino Unido, Irungu Houghton, temeroso de que la contribución de esos países sea menor de lo deseable.
No obstante, se espera que los estados del oeste y del sur del África, comprometan, respectivamente, 11,5 y 11 millones de dólares.
Algunos países del continente ya han anunciado sus aportaciones, como Argelia, que dará 10 millones de dólares, frente a los 2,5 millones de Sudáfrica o los 167.000 dólares del archipiélago de Mauricio.
Pero no sólo los Gobiernos están llamados a ayudar en esta emergencia humanitaria: el presidente de la UA, Jean Ping, emplazó a todos los africanos a "hablar con una sola voz y actuar contra el hambre mediante aportaciones económicas o en especie".
Algunas iniciativas ciudadanas ya llevan recaudados varios millones, como "Kenianos por Kenia", en ese país de Ãfrica Oriental, o "Salvad a los Niños Somalíes del Hambre", una campaña iniciada por un niño ghanés de 11 años, Andrew Adansi Bonnah, que participará en la conferencia por invitación de la UA.
Con todo, está claro que alcanzar el objetivo de los 1.400 millones de dólares pasa por esperar la generosidad que puedan demostrar países de fuera del continente y otros actores no gubernamentales.
miércoles, 24 de agosto de 2011
Armada de EEUU y buques de guerra israelíes avanzan hacia Irán A principios de este mes se filtró a la prensa que Israel tenía permiso de Arabia Saudita para utilizar su espacio aéreo para atacar a Irán
Más de doce buques de guerra de EE.UU. e Israel, incluido un portaaviones, pasó por el Canal de Suez el viernes y se dirigen hacia el Mar Rojo (Imagen: Voltairenet)
Más de doce buques de guerra de EE.UU. e Israel, incluido un portaaviones, pasó por el Canal de Suez el viernes y se dirigen hacia el Mar Rojo. «Según testigos presenciales, los acorazados de EE.UU. fueron más grandes que cruzaron el Canal de muchos años», informaba el periódico con sede en Londres Al-Quds al-Arabi el sábado.
El periódico israelí Haaretzinformó de la oposición egipcia miembros criticaron al gobierno por la cooperación con los EE.UU. y las fuerzas israelíes y permitir el paso de los barcos a través las aguas territoriales egipcias. El Mar Rojo es la ruta más directa hacia el Golfo Pérsico desde el Mediterráneo.
El general egipcio Amin Radi, presidente de la Comisión de Asuntos de seguridad nacional, dijo al diario que «la decisión de declarar la guerra a Irán no es fácil, e Israel, debido a su naturaleza salvaje, se puede iniciar una guerra justa para seguir siendo la única potencia nuclear en la región», según el diario Yedioth en Internet, un sitio de noticias israelí.
El paso de un buque de guerra de la armada por el Canal de Suez que se dirigía hacia el Golfo Pérsico e Irán es, suficientemente importante como para ser comunicados por los medios corporativos en los Estados Unidos.
Egipto rechazó recientemente una solicitud israelí para evitar que los barcos de asistencia de Gaza desde que pasa por el Canal de Suez. Según un informe de al-Jazeera, Israel apeló a los egipcios para pedirles que impidan el paso de barcos iraníes por el Canal de Suez. Los egipcios respondieron que, debido a los acuerdos internacionales sobre el movimiento a través del Canal de Suez, Egipto no puede evitar que los buques que pasen por el canal a menos que un barco pertenecza a un estado que está en guerra con Egipto. Irán y Egipto no están en guerra.
Los Estados Unidos e Israel, el único poder con armas nucleares en el Oriente Medio, no han descartado un ataque militar para destruir el programa nuclear de Irán.
Las amenazas de Israel de usar armas nucleares han aumentado significativamente desde que se descubrió en 2002 que Irán estaba construyendo instalaciones de enriquecimiento de uranio. Según el ex-primer ministro israelí, Ariel Sharon, «un llamamiento a la comunidad internacional a Irán de destino tan pronto como el inminente conflicto con Iraq ha terminado», informoel Sunday Times informó el 05 de noviembre 2002. Estados Unidos invadió Irak el 20 de marzo de 2003.
Un «Advertisement»
A principios de este mes se filtró a la prensa que Israel tenía permiso de Arabia Saudita para utilizar su espacio aéreo para atacar a Irán. «En la semana que el Consejo de Seguridad impuso una nueva ronda de sanciones a Teherán, fuentes de la defensa en el Golfo de Riad decir que ha accedido a permitir que Israel utilice un estrecho corredor de su espacio aéreo en el norte del país para acortar la distancia para un atentado se ejecutan en Irán», el Sunday Times informó el 12 de junio. El 14 de junio, el embajador de Arabia Saudí destacado en el Reino Unido, el Príncipe Mohammed bin Nawaf, emitió un desmentido categórico del informe.
El 17 de junio, el parlamento de Irán advirtió que responderá en especie a la inspección de sus buques en virtud de una cuarta ronda de sanciones impuestas al país por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. «Incluso si un buque iraní es detenido por la seguridad de verificación, nosotros vamos a actuar de igual forma y fondo inspeccionando cualquier buque (occidental) que pase por el Golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz», señaló Hossein Ebrahimi miembro del Parlamento Nacional de Seguridad iraní y de la Comisión de Política Exterior.
También, el sábado, Irán acusó a Estados Unidos de «engaño» e insistió en que su programa de misiles es tiene como objetivo la defensa propia después de que un alto funcionario de EE.UU. afirmó que Irán tenía la capacidad para atacar a Europa. «La República Islámica posee misiles de capacidad que han sido diseñados e implementados para defenderse contra cualquier agresión militar y no para amenazar a otros países», dijo el ministro de Defensa, Ahmad Vahidi, en un comunicado difundido por la prensa estatal.
Vahidi anunció el 10 de abril que Irán utilizará todas las opciones disponibles para defenderse si el país es objetivo de un ataque militar. «Los estadounidenses han dicho que utilizarán todas las opciones contra Irán, por tanto anunciamos que vamos a utilizar todas las opciones para defendernos», dijo Vahidi el [diario]Tehran Times.
Arabia Saudí dona 34,6 millones a la ONU para alimentar a 600.000 niños en Somalia La ayuda de Arabia Saudí permitirá "salvar las vidas de miles de niños antes de que caigan en las fases graves de malnutrición".
Mundo Islámico - 24/08/2011 5:02 - Autor: Agencias - Fuente: www.diariosigloxxi.co
Mapa de Somalia con la costa de la Península Arábiga enfrente
Arabia Saudí donará 50 millones de dólares (unos 34,6 millones de euros) al Programa Mundial de Alimentos (PMA) para que alimente a más de medio millón de niños de Somalia que padecen desnutrición en la actual crisis humanitaria que vive el país.
El PMA agradeció este martes esta "generosa contribución", que llega un día después de que China anunciara ayer que aportaría 16 millones de dólares (11,1 millones de euros) a esta agencia de la ONU para paliar la hambruna de Somalia y convertirse entonces en el mayor donante del Programa Mundial de Alimentos.
La directora ejecutiva del PMA, Josette Sheeran, afirmó que esta ayuda de Arabia Saudí permitirá "salvar las vidas de miles de niños antes de que caigan en las fases graves de malnutrición".
El PMA utilizará esta donación del monarca saudí para ampliar sus operaciones de alimentación suplementaria para llegar a unos 600.000 niños durante los dos próximos meses.
Desde el pasado 27 de julio, este organismo de la ONU ha transportado a Mogadiscio (capital de Somalia) un total de 86 toneladas de alimentos complementarios de alto valor nutritivo para tratar la desnutrición entre los niños menores de cinco años, lo que servirá para alimentar a más de 30.000 durante un mes.
El PMA proporciona actualmente comida a unos 1,5 millones de personas en el centro y norte de Somalia y Mogadiscio y se encuentra preparado para atender hasta a 2,2 millones de personas afectadas por la hambruna.
Desde comienzos del pasado mes de julio, el PMA ha atendido a casi ocho millones de personas en el Cuerno de África, si bien tiene la intención de ayudar a 11,5 millones de los más de 13 millones de personas afectadas por la sequía y la hambruna en la región (Etiopía, Somalia, Yibuti y Eritrea).
El Programa Mundial de Alimentos señaló que Arabia Saudita es un "socio valioso"que ha donado más de 600 millones de dólares (415 millones de euros) a esta agencia de la ONU en los últimos cinco años.
De hecho, en 2008, cuando la crisis de los precios de los alimentos, el PMA recibió 500 millones de dólares (unos 345 millones de euros) de Arabia Saudí, la aportación más generosa realizada nunca de una sola vez a este organismo.
Manifiesto de las Américas: en Defensa de la Naturaleza y la Diversidad Biológica y Cultural Latinoamérica - 30/04/2006 0:00 - Autor: Ecoportal.net - Fuente: Ecoportal.net
Latinoamérica - 30/04/2006 0:00 - Autor: Ecoportal.net - Fuente: Ecoportal.net
Manifiesto de las Américas: en Defensa de la Naturaleza y la Diversidad Biológica y Cultural
Vivimos en un sistema económico dominante que hace siglos se propuso explotar de forma ilimitada todos los ecosistemas y sus recursos naturales. Esta estrategia trajo crecimiento económico y lo que se llamó ’desarrollo’ para algunas naciones, y privilegió el consumo y el bienestar social de una parte muy pequeña de la humanidad
Vivimos en un sistema económico dominante que hace siglos se propuso explotar de forma ilimitada todos los ecosistemas y sus recursos naturales. Esta estrategia trajo crecimiento económico y lo que se llamó ’desarrollo’ para algunas naciones, y privilegió el consumo y el bienestar social de una parte muy pequeña de la humanidad; pero que, desgraciadamente, excluyó de las condiciones mínimas de sobrevivencia a las grandes mayorías de la humanidad.
El costo de este sistema de explotación de la naturaleza y de las personas, junto al consumismo desenfrenado, se ha pagado con el sacrificio de millones de trabajadores, campesinos, indígenas, pastores, pescadores y otras personas pobres de la sociedad, que entregan sus vidas cada día. Con la agresión permanente a la naturaleza, que fue y continúa siendo sistemáticamente devastada, su integridad y la diversidad de formas de vida, que son el sostén de la biodiversidad, están amenazadas.
Y si la naturaleza de nuestro planeta está amenazada, también lo está la propia vida humana, que depende de ella. Incluso el Balance Ecosistémico del Milenio hecho por la ONU, y divulgado en 2005, reconoce que «las actividades humanas están cambiando fundamentalmente y, en muchos casos, de forma irreversible la diversidad de la vida en el planeta Tierra. Estas tasas van a continuar acelerándose en el futuro». En ese importante reconocimiento de la crisis planetaria, es también fundamental reconocer que no son todas las actividades humanas perjudiciales, sino y ante todo, aquellas guiadas por el desenfreno del lucro de las corporaciones transnacionales.
Ante esta situación dramática, sentimos la necesidad de afirmar alternativas que aseguren un futuro de esperanza para la vida, para la humanidad y para la Tierra.
Necesitamos pasar de una Sociedad de Producción industrial, consumista e individualista, que sacrifica los ecosistemas y penaliza a las personas, destruyendo a socio-biodiversidad, a una Sociedad de Sustentación de Toda la Vida, que se enrumbe por una vía socialmente justa y ecológicamente sustentable para vivir, que cuide de la comunidad de vida y proteja las bases físico-químicas y ecológicas que sustentan todos los procesos vitales, incluídos los humanos.
Vivimos en un sistema económico dominante que hace siglos se propuso explotar de forma ilimitada todos los ecosistemas y sus recursos naturales. Esta estrategia trajo crecimiento económico y lo que se llamó ’desarrollo’ para algunas naciones, y privilegió el consumo y el bienestar social de una parte muy pequeña de la humanidad; pero que, desgraciadamente, excluyó de las condiciones mínimas de sobrevivencia a las grandes mayorías de la humanidad.
El costo de este sistema de explotación de la naturaleza y de las personas, junto al consumismo desenfrenado, se ha pagado con el sacrificio de millones de trabajadores, campesinos, indígenas, pastores, pescadores y otras personas pobres de la sociedad, que entregan sus vidas cada día. Con la agresión permanente a la naturaleza, que fue y continúa siendo sistemáticamente devastada, su integridad y la diversidad de formas de vida, que son el sostén de la biodiversidad, están amenazadas.
Y si la naturaleza de nuestro planeta está amenazada, también lo está la propia vida humana, que depende de ella. Incluso el Balance Ecosistémico del Milenio hecho por la ONU, y divulgado en 2005, reconoce que «las actividades humanas están cambiando fundamentalmente y, en muchos casos, de forma irreversible la diversidad de la vida en el planeta Tierra. Estas tasas van a continuar acelerándose en el futuro». En ese importante reconocimiento de la crisis planetaria, es también fundamental reconocer que no son todas las actividades humanas perjudiciales, sino y ante todo, aquellas guiadas por el desenfreno del lucro de las corporaciones transnacionales.
Ante esta situación dramática, sentimos la necesidad de afirmar alternativas que aseguren un futuro de esperanza para la vida, para la humanidad y para la Tierra.
Necesitamos pasar de una Sociedad de Producción industrial, consumista e individualista, que sacrifica los ecosistemas y penaliza a las personas, destruyendo a socio-biodiversidad, a una Sociedad de Sustentación de Toda la Vida, que se enrumbe por una vía socialmente justa y ecológicamente sustentable para vivir, que cuide de la comunidad de vida y proteja las bases físico-químicas y ecológicas que sustentan todos los procesos vitales, incluídos los humanos.
Como habitantes del continente americano tenemos la conciencia de nuestra responsabilidad universal.
Por nosotros pasa también el futuro de la Tierra
Los países amazónicos y andinos, por ejemplo, como Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Venezuela y Brasil son territorios megadiversos. No sólo por la presencia de riquísimos ecosistemas, sino también por la presencia de muchos pueblos indígenas, campesinos, quilombolas y otras comunidades locales, que desde siglos y milenios aprendieron a vivir en co-habitación con la biodiversidad y la sociodiversidad. La floresta amazónica que existe en nuestros países representa un tercio de los bosques tropicales del mundo y abarca más del 50% de la biodiversidad. En ella existen por lo menos 45.000 especies de plantas, 1.800 especies de mariposas, 150 especies de murciélagos, 1.300 especies de peces de agua dulce, 163 especies de anfibios, 305 especies de serpientes, 311 especies de mamíferos y 1.000 especies de aves.
Debido a esta riqueza, América Latina está siendo objeto de la codicia de los ’neoliberales-globocolonizadores’ a través de la acción demente de decenas de empresas trasnacionales, principalmente de los países del Norte global, que descaradamente practican biopiratería. Otrora era la carrera al oro y la plata, hoy es la carrera a los recursos genéticos, farmacológicos y a los saberes tradicionales y locales, todos estratégicos para el futuro de los negocios del mercado mundial. Inclusive, nos quieren imponer leyes de patentes y de protección a sus lucros fantásticos.
Queremos hacer frente, de manera decisiva, a este proceso de expoliación. Proponemos políticas consistentes que buscan:
1. Conservar la diversidad biológica y cultural de nuestros ecosistemas, lo que quiere decir: cuidar el conjunto de los organismos vivos en sus hábitat y también las interdependencias entre ellos, dentro del equilibrio dinámico, propio de cada región ecológica y de las características singulares de las especies, así como la interacción social y ecológicamente sustentable de los pueblos que viven en la región.
2. Proponemos políticas articuladas que apuntan a garantizar la integridad y la belleza de los ecosistemas y los pueblos que cuidan y dependen de ella. Eso implica la preservación de las características que aseguran su funcionamiento y mantienen la identidad del ser vivo y del conjunto vivo sea en su aspecto territorial, biológico, social, cultural, paisajístico, histórico y monumental; la preservación de la diversidad biológica y cultural, de la integridad y de la belleza de los sistemas ecológicos asegura la sostenibilidad a las múltiples funciones ambientales y a los beneficios que el ser humano obtiene para sí para las futuras generaciones, entre otros: agua potable, alimentos, medicinas, maderas, fibras, regulación del clima, prevención de inundaciones y enfermedades, al mismo tiempo que constituyen las bases del sostén de la recreación, de la estética y de la espiritualidad así como el soporte de la conformación del suelo, la fotosíntesis y el ciclo de nutrientes, entre otras funciones vitales para el sustento de toda la humanidad.
3. Nos oponemos decididamente a la introducción de especies exóticas, inadecuadas a nuestros ecosistemas, como sucedió en muchos biomas con la introducción de plantaciones homogéneas, industriales, del eucalipto, pino, etc. que destruyen los ecosistemas naturales y producen fuertes impactos sociales en los pueblos que viven en esas áreas; producen el lucro, los dólares, la celulosa, el carbón, agua sucia, y dejan la degradación y la pobreza.
4. Nos oponemos resueltamente a la introducción de organismos transgénicos, sea en la agricultura y en las plantaciones, en la ganadería o en cualquier otro cultivo en el medio ambiente, ya que además de no ser necesarios, no sirven para nada, a no ser para el lucro de unas pocas empresas transnacionales, traen riesgos potenciales a la salud de las personas y modificaciones permanentes e irreversibles en la naturaleza y los ecosistemas.
Por nosotros pasa también el futuro de la Tierra
Los países amazónicos y andinos, por ejemplo, como Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Venezuela y Brasil son territorios megadiversos. No sólo por la presencia de riquísimos ecosistemas, sino también por la presencia de muchos pueblos indígenas, campesinos, quilombolas y otras comunidades locales, que desde siglos y milenios aprendieron a vivir en co-habitación con la biodiversidad y la sociodiversidad. La floresta amazónica que existe en nuestros países representa un tercio de los bosques tropicales del mundo y abarca más del 50% de la biodiversidad. En ella existen por lo menos 45.000 especies de plantas, 1.800 especies de mariposas, 150 especies de murciélagos, 1.300 especies de peces de agua dulce, 163 especies de anfibios, 305 especies de serpientes, 311 especies de mamíferos y 1.000 especies de aves.
Debido a esta riqueza, América Latina está siendo objeto de la codicia de los ’neoliberales-globocolonizadores’ a través de la acción demente de decenas de empresas trasnacionales, principalmente de los países del Norte global, que descaradamente practican biopiratería. Otrora era la carrera al oro y la plata, hoy es la carrera a los recursos genéticos, farmacológicos y a los saberes tradicionales y locales, todos estratégicos para el futuro de los negocios del mercado mundial. Inclusive, nos quieren imponer leyes de patentes y de protección a sus lucros fantásticos.
Queremos hacer frente, de manera decisiva, a este proceso de expoliación. Proponemos políticas consistentes que buscan:
1. Conservar la diversidad biológica y cultural de nuestros ecosistemas, lo que quiere decir: cuidar el conjunto de los organismos vivos en sus hábitat y también las interdependencias entre ellos, dentro del equilibrio dinámico, propio de cada región ecológica y de las características singulares de las especies, así como la interacción social y ecológicamente sustentable de los pueblos que viven en la región.
2. Proponemos políticas articuladas que apuntan a garantizar la integridad y la belleza de los ecosistemas y los pueblos que cuidan y dependen de ella. Eso implica la preservación de las características que aseguran su funcionamiento y mantienen la identidad del ser vivo y del conjunto vivo sea en su aspecto territorial, biológico, social, cultural, paisajístico, histórico y monumental; la preservación de la diversidad biológica y cultural, de la integridad y de la belleza de los sistemas ecológicos asegura la sostenibilidad a las múltiples funciones ambientales y a los beneficios que el ser humano obtiene para sí para las futuras generaciones, entre otros: agua potable, alimentos, medicinas, maderas, fibras, regulación del clima, prevención de inundaciones y enfermedades, al mismo tiempo que constituyen las bases del sostén de la recreación, de la estética y de la espiritualidad así como el soporte de la conformación del suelo, la fotosíntesis y el ciclo de nutrientes, entre otras funciones vitales para el sustento de toda la humanidad.
3. Nos oponemos decididamente a la introducción de especies exóticas, inadecuadas a nuestros ecosistemas, como sucedió en muchos biomas con la introducción de plantaciones homogéneas, industriales, del eucalipto, pino, etc. que destruyen los ecosistemas naturales y producen fuertes impactos sociales en los pueblos que viven en esas áreas; producen el lucro, los dólares, la celulosa, el carbón, agua sucia, y dejan la degradación y la pobreza.
4. Nos oponemos resueltamente a la introducción de organismos transgénicos, sea en la agricultura y en las plantaciones, en la ganadería o en cualquier otro cultivo en el medio ambiente, ya que además de no ser necesarios, no sirven para nada, a no ser para el lucro de unas pocas empresas transnacionales, traen riesgos potenciales a la salud de las personas y modificaciones permanentes e irreversibles en la naturaleza y los ecosistemas.
Nos oponemos enfáticamente a la introducción de árboles transgénicos, que significan un peligro aún mayor debido, entre otras cosas, a que el polen tiene la posibilidad de diseminarse a lo largo de miles de kilómetros, contaminando ineludiblemente otros bosques, incluyendo los endémicos, con multiplicación de impactos sobre la flora, los insectos y otros componentes de la fauna, afectando también el sostén de los pueblos indígenas, pescadores, campesinos, quilombolas y otras comunidades locales.
5. Combatimos decididamente las semillas «Terminator» porque atentan contra el sentido de la vida y de su reproducción, pues se trata de semillas suicidas, lo que busca beneficiar únicamente a las grandes empresas transnacionales que controlan las semillas, imponiendo a los agricultores una situación de dependencia.
6. Nos oponemos a la tentativa del gobierno imperial de Estados Unidos y de sus empresas transnacionales, que quieren imponernos el tratado del ALCA (Acuerdo de Libre Comercio de las Américas), o tratados bilaterales, llamados TLC (Tratados de Libre Comercio); tratados de garantía para inversiones extranjeras, o acuerdos de Cumbres, adoptados sin ninguna participación popular en la Organización Mundial del Comercio-OMC. Esos pactos ponen aún en mayor riesgo, nuestra naturaleza, nuestra agricultura, nuestros servicios y las condiciones de vida de nuestra población, pues priorizan únicamente los intereses de la garantía del lucro.
7. Manifestamos nuestro apoyo y la necesidad de reconocer a los pueblos y comunidades que durante siglos y milenios han desarrollado la biodiversidad agrícola, a través de la adaptación y creación de semillas que constituyen las bases de toda la agricultura y alimentación de la humanidad. Para mantener esas bases de sustentación y esa enorme riqueza de biodiversidad agrícola y alimentaria, es preciso reconocer y afirmar los derechos de los campesinos, indígenas, pastores, pescadores, quilombolas, a la tierra, al territorio y a los recursos naturales, para que puedan continuar esa tarea crucial para la humanidad de conservación de las semillas criollas y nativas, que sólo pueden ser multiplicadas a nivel local y diverso.
5. Combatimos decididamente las semillas «Terminator» porque atentan contra el sentido de la vida y de su reproducción, pues se trata de semillas suicidas, lo que busca beneficiar únicamente a las grandes empresas transnacionales que controlan las semillas, imponiendo a los agricultores una situación de dependencia.
6. Nos oponemos a la tentativa del gobierno imperial de Estados Unidos y de sus empresas transnacionales, que quieren imponernos el tratado del ALCA (Acuerdo de Libre Comercio de las Américas), o tratados bilaterales, llamados TLC (Tratados de Libre Comercio); tratados de garantía para inversiones extranjeras, o acuerdos de Cumbres, adoptados sin ninguna participación popular en la Organización Mundial del Comercio-OMC. Esos pactos ponen aún en mayor riesgo, nuestra naturaleza, nuestra agricultura, nuestros servicios y las condiciones de vida de nuestra población, pues priorizan únicamente los intereses de la garantía del lucro.
7. Manifestamos nuestro apoyo y la necesidad de reconocer a los pueblos y comunidades que durante siglos y milenios han desarrollado la biodiversidad agrícola, a través de la adaptación y creación de semillas que constituyen las bases de toda la agricultura y alimentación de la humanidad. Para mantener esas bases de sustentación y esa enorme riqueza de biodiversidad agrícola y alimentaria, es preciso reconocer y afirmar los derechos de los campesinos, indígenas, pastores, pescadores, quilombolas, a la tierra, al territorio y a los recursos naturales, para que puedan continuar esa tarea crucial para la humanidad de conservación de las semillas criollas y nativas, que sólo pueden ser multiplicadas a nivel local y diverso.
Combatimos a aquellas empresas que buscan el control sobre las semillas contra toda la tradición de los pueblos que cuidaron celosamente de las semillas y siempre las entendieron como fuentes de vida que jamás deben transformarse en mercancía.
Finalmente, exteriorizamos nuestro anhelo de que estos propósitos redunden en beneficio de nuestros pueblos, de la soberanía alimentaria, o sea del derecho que todos y cada pueblo tiene que producir su propio alimento, en condiciones saludables y socialmente justas y en equilibrio con la naturaleza. Defendemos a quienes trabajan en el campo, nuestros agricultores/as y campesinos/as. Defendemos su derecho a vivir como campesinos, para garantizar el sustento de nuestras poblaciones. Ese modo de producción contribuye decisivamente a la sustentabilidad de nuestro Planeta y al desarrollo integral, imprescindibles para garantizar el futuro de la humanidad.
20 de abril de 2006. En Curitiba, Capital del Estado de Paraná, Brasil, construyendo una América libre de transgénicos y de agresiones al medio ambiente.
Hugo Chávez Frías, Presidente de la República Bolivariana de Venezuela.
Roberto Requião, Gobernador del Estado de Paraná, Brasil.
Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nobel de la Paz, Argentina.
Eduardo Galeano, escritor. Uruguay.
Noam Chomsky, escritor y lingüista. Estados Unidos.
Peter Rosset, investigador de soberanía alimentaria. Estados Unidos.
Ernesto Cardenal, poeta, sacerdote, ex Ministro de Educación. Nicaragua.
Violeta Menjivar, Alcaldesa de San Salvador, El Salvador.
Atilio Borón, cientista social, CLACSO, Argentina.
Silvia Ribeiro, investigadora y comunicadora. México.
Pat Mooney, Especialista en el estudio de las consecuencias de los OGMs y nuevas tecnologías, grupo ETC. Canadá.
Camille Chalmers, Campaña Jubileu Sur. Haití.
Ramón Grosfoguel, Puerto Rico
Gioconda Belli, poeta. Nicaragua.
Doris Gutiérrez, diputada del Congreso Nacional de Honduras.
Mónica Batoldano, ex Comandante sandinista. Nicaragua
Rvdo. Raúl Suárez, pastor bautista. Diputado. Cuba.
Miguel Altieri, Dr. en Agroecología, Univ. California. Chile.
Hebe de Bonafini, Madres de Plaza de Mayo, Argentina.
Mons. Pedro Casaldaliga, Obispo y poeta. Brasil.
Leonardo Boff, escritor y teólogo, Brasil.
Mansur Escudero, presidente de Junta Islámica de España.
Jaime Galarza, poeta y ensayista, ex Ministro de Ambiente. Ecuador.
Mons. Fernando Lugo, Obispo católico. Paraguay.
Aníbal Quijano, cientista social, Perú.
Beth Carvalho, cantautora. Brasil.
Mons. Ladislau Biernaski, Obispo católico de Curitiba. Brasil.
M. Coen, Monja Primaz de la Comunidad Zen Budista, Brasil.
João Pedro Stedile, dirigente de la Vía Campesina Brasil.
Blanca Chancoso, Ecuarunari, Confederación de Nacionalidades Indígenas, CONAIE. Ecuador.
María Augusta Calle, comunicadora y socióloga, Directora de Altercom. Ecuador.
Temistocles Marcelos Netto. Sec. Nac. de Medio Ambiente CUT. Brasil.
Leticia Sabatela, actriz, Movimiento Derechos Humanos de Artistas, Brasil.
Ricardo Grinspun, York University. Canadá.
Nalu Faria, Marcha Mundial de Mujeres, Brasil.
José Seoane, sociólogo, OSAL/CLACSO, Argentina.
Pedro Ivo Batista, Red Brasilera Ecosocialismo. Brasil.
Nelson Alcívar, Red Amazónica por la Vida. Ecuador.
Alejandra Flores, Ukhamawa: Red de Noticias Indígenas.
Oscar Rivas SOBREVIVENCIA, Amigos de la Tierra. Paraguay.
Germán Jácome, COORDENAGUA. Ecuador.
Juan Rosales Cátedra Abierta de Estudios Americanistas, UBA.
Maria del Carmen Sánchez, Asociacion Ecologica Prodefensa de los Animales. México.
Helio Núñez, Presidente de la Asociación Tierra y Humanidad
Andrew de Sousa, Network in Solidarity with the People of Guatemala.
Pablo Ruiz Espinoza, Editor de www.liberacion.cl Chile.
Antonio Elizalde Hevia, rector Universidad Bolivariana, Chile
Clara Algranati, socióloga. Argentina.
Alfredo Chum, COORDENAGUA. Ecuador.
Marcelo Saguier, Universidad de Warwick, Reino Unido.
Tito Alvarado, Poeta, Presidente Proyecto Cultural SUR.
Fabián Quiroz Araya, JJCC Quilicura.
Carmen Duce.
Alicia Lafuente Tomas.
Vanesa Sánchez.
Sara Gomez.
Fernando González Quevedo.
René M. Navarro.
Teresa Sanz.
Cruz Canut Carbona.
Fernando Rubí Romero.
Lázaro Pary Anagua.
Siguen firmas..
Para suscribir este Manifiesto http://www.petitiononline.com/campes50/petition.html
Finalmente, exteriorizamos nuestro anhelo de que estos propósitos redunden en beneficio de nuestros pueblos, de la soberanía alimentaria, o sea del derecho que todos y cada pueblo tiene que producir su propio alimento, en condiciones saludables y socialmente justas y en equilibrio con la naturaleza. Defendemos a quienes trabajan en el campo, nuestros agricultores/as y campesinos/as. Defendemos su derecho a vivir como campesinos, para garantizar el sustento de nuestras poblaciones. Ese modo de producción contribuye decisivamente a la sustentabilidad de nuestro Planeta y al desarrollo integral, imprescindibles para garantizar el futuro de la humanidad.
20 de abril de 2006. En Curitiba, Capital del Estado de Paraná, Brasil, construyendo una América libre de transgénicos y de agresiones al medio ambiente.
Hugo Chávez Frías, Presidente de la República Bolivariana de Venezuela.
Roberto Requião, Gobernador del Estado de Paraná, Brasil.
Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nobel de la Paz, Argentina.
Eduardo Galeano, escritor. Uruguay.
Noam Chomsky, escritor y lingüista. Estados Unidos.
Peter Rosset, investigador de soberanía alimentaria. Estados Unidos.
Ernesto Cardenal, poeta, sacerdote, ex Ministro de Educación. Nicaragua.
Violeta Menjivar, Alcaldesa de San Salvador, El Salvador.
Atilio Borón, cientista social, CLACSO, Argentina.
Silvia Ribeiro, investigadora y comunicadora. México.
Pat Mooney, Especialista en el estudio de las consecuencias de los OGMs y nuevas tecnologías, grupo ETC. Canadá.
Camille Chalmers, Campaña Jubileu Sur. Haití.
Ramón Grosfoguel, Puerto Rico
Gioconda Belli, poeta. Nicaragua.
Doris Gutiérrez, diputada del Congreso Nacional de Honduras.
Mónica Batoldano, ex Comandante sandinista. Nicaragua
Rvdo. Raúl Suárez, pastor bautista. Diputado. Cuba.
Miguel Altieri, Dr. en Agroecología, Univ. California. Chile.
Hebe de Bonafini, Madres de Plaza de Mayo, Argentina.
Mons. Pedro Casaldaliga, Obispo y poeta. Brasil.
Leonardo Boff, escritor y teólogo, Brasil.
Mansur Escudero, presidente de Junta Islámica de España.
Jaime Galarza, poeta y ensayista, ex Ministro de Ambiente. Ecuador.
Mons. Fernando Lugo, Obispo católico. Paraguay.
Aníbal Quijano, cientista social, Perú.
Beth Carvalho, cantautora. Brasil.
Mons. Ladislau Biernaski, Obispo católico de Curitiba. Brasil.
M. Coen, Monja Primaz de la Comunidad Zen Budista, Brasil.
João Pedro Stedile, dirigente de la Vía Campesina Brasil.
Blanca Chancoso, Ecuarunari, Confederación de Nacionalidades Indígenas, CONAIE. Ecuador.
María Augusta Calle, comunicadora y socióloga, Directora de Altercom. Ecuador.
Temistocles Marcelos Netto. Sec. Nac. de Medio Ambiente CUT. Brasil.
Leticia Sabatela, actriz, Movimiento Derechos Humanos de Artistas, Brasil.
Ricardo Grinspun, York University. Canadá.
Nalu Faria, Marcha Mundial de Mujeres, Brasil.
José Seoane, sociólogo, OSAL/CLACSO, Argentina.
Pedro Ivo Batista, Red Brasilera Ecosocialismo. Brasil.
Nelson Alcívar, Red Amazónica por la Vida. Ecuador.
Alejandra Flores, Ukhamawa: Red de Noticias Indígenas.
Oscar Rivas SOBREVIVENCIA, Amigos de la Tierra. Paraguay.
Germán Jácome, COORDENAGUA. Ecuador.
Juan Rosales Cátedra Abierta de Estudios Americanistas, UBA.
Maria del Carmen Sánchez, Asociacion Ecologica Prodefensa de los Animales. México.
Helio Núñez, Presidente de la Asociación Tierra y Humanidad
Andrew de Sousa, Network in Solidarity with the People of Guatemala.
Pablo Ruiz Espinoza, Editor de www.liberacion.cl Chile.
Antonio Elizalde Hevia, rector Universidad Bolivariana, Chile
Clara Algranati, socióloga. Argentina.
Alfredo Chum, COORDENAGUA. Ecuador.
Marcelo Saguier, Universidad de Warwick, Reino Unido.
Tito Alvarado, Poeta, Presidente Proyecto Cultural SUR.
Fabián Quiroz Araya, JJCC Quilicura.
Carmen Duce.
Alicia Lafuente Tomas.
Vanesa Sánchez.
Sara Gomez.
Fernando González Quevedo.
René M. Navarro.
Teresa Sanz.
Cruz Canut Carbona.
Fernando Rubí Romero.
Lázaro Pary Anagua.
Siguen firmas..
Para suscribir este Manifiesto http://www.petitiononline.com/campes50/petition.html
El contacto con la naturaleza aumenta la salud humana Frecuentar zonas verdes, ya sean bosques, jardines o zonas peatonales, hace que la gente tienda, además, a ser generosa y a confiar en los demás
Internacional - 22/05/2011 9:34 - Autor: Amalia Rodríguez - Fuente: Tendencias 21
Los espacios naturales aumentan nuestro potencial de salud y de buen carácter.
Tras más de una década de investigaciones, científicos del Laboratorio de Paisaje y Salud de la Universidad de Illinois, en Estados Unidos, han concluido que la naturaleza es un componente esencial para una buena salud y un factor influyente en el comportamiento humano. Según los investigadores, en zonas donde hay espacios verdes, la gente es más generosa y sociable y existen fuertes lazos de vecindad social y un mayor sentido de comunidad, más confianza mutua y una mayor voluntad de ayudar a los demás. En cambio, en entornos con menos zonas verdes, el índice de violencia, crimen y delitos contra la propiedad es mayor. Por Amalia Rodríguez.
El color verde evoca la naturaleza, la calma, la armonía. También se relaciona con el bienestar, porque los espacios naturales aumentan nuestro potencial de salud y de buen carácter, señala un equipo de científicos del Laboratorio de Paisaje y Salud de laUniversidad de Illinois, en Estados Unidos, en un comunicado emitido por dicha universidad.
Tras recabar información durante años e investigar la relación naturaleza-salud en diferentes regiones y en distintos segmentos de población, estos investigadores han llegado a la conclusión de que frecuentar zonas verdes, ya sean bosques, jardines e incluso zonas peatonales, hace que la gente sea más saludable, tienda a ser generosa, a confiar en los demás, y a mostrar mayor voluntad en ofrecer su ayuda.
“Un paseo por el parque es más que una buena manera de pasar la tarde. Es un componente esencial para una buena salud”, asegura Frances Ming Kuo,responsable de la investigación y directora del Laboratorio de Paisaje y Salud, que lleva más de una década estudiando, junto con William Sullivan y Andrea Faber Taylor, el efecto de los espacios verdes en los seres humanos, con el fin de probar o refutar las nociones sobre tradicionales al respecto.
Kuo establece la relación entre la naturaleza y la salud en los humanos haciendo una analogía con los animales: "Así como las ratas y otros animales de laboratorio que viven en ambientes ajenos a su hábitat sufren alteraciones y trastornos que afectan a su funcionamiento social, a las personas les ocurre lo mismo".
Entre las conclusiones de sus investigaciones, destacan observaciones como que en los entornos más verdes nos encontramos con que la gente es más generosa y más sociables. Encontramos fuertes lazos de vecindad social y un mayor sentido decomunidad, más confianza mutua y la voluntad de ayudar a los demás.
En cambio, en puntos donde hay menos zonas verdes, hemos comprobado que elíndice de violencia, las acciones criminales y los delitos contra la propiedad - incluso después de controlar los ingresos y otros factores influyentes- son mayores. A todo ello hay que sumar que, "en estos ambientes, las personas sufren más soledad y cuentan con menor apoyo social”, matiza Kuo.
Diversidad de estudios
Anteriormente, Kuo y su equipo habían analizado la relación entre la ausencia de un entorno natural y la irritabilidad, habían constatado asimismo la relación entre la exposición a la naturaleza y el autocontrol y la disciplina en niñas o habían estudiado la importancia del contacto con el medio en el desarrollo infantil, entre otros temas de interés.
Ahora, los investigadores han expuesto una serie de conclusiones con las que se reafirman los beneficios de la naturaleza. Por ejemplo, señalan que el contacto directo con entornos naturales contribuye a un mayor rendimiento y produce un mejor funcionamiento cognitivo, además de potenciar más la auto-disciplina y el control de los impulsos. En definitiva, proporciona una mayor salud mental.
Por el contrario, aquellas personas que no conviven con la naturaleza tienden a sufrir déficit de atención y síntomas de hiperactividad, sugirió un estudio previo, así como mayores tasas de trastornos de ansiedad y depresión.
”Si estos datos no son lo suficientemente convincentes”, dice Kuo, “lo es el hecho de que los impactos de los parques y entornos verdes en la salud humana van más allá de los beneficios psicológicos, porque ofrecen beneficios también para la salud física”.
Beneficios psíquicos y físicos
En este sentido, los investigadores señalan que es en los entornos más verdes donde personas operadas de cirugía han experimentado una mejor recuperación.
Asimismo, los espacios naturales facilitan la realización de la actividad física, mejoran el funcionamiento del sistema inmune, ayudan a los diabéticos a alcanzar niveles saludables de glucosa en sangre y mejoran el estado de salud funcional y las habilidades de vida de las personas mayores. En cambio, las zonas con menos espacios verdes se asocian con mayores tasas de obesidad infantil y todo tipo de enfermedades cardiovasculares.
El tandem naturaleza y salud no entiende de diferencias sociales ni de desigualdades económicas. Así lo demuestran los resultados de las investigaciones que Kuo y sus colaboradores han realizado, y en las que se midieron indicadores como los ingresos económicos de las personas.
"Si bien es cierto que quienes tienen más poder adquisitivo tienden a tener mayor acceso a la naturaleza y mejores resultados de salud física, aquí las comparaciones muestran que incluso entre personas del mismo nivel socioeconómico, los que tienen mayor acceso a la naturaleza tienen mejores resultados de salud física”,explica la directora del Laboratorio de Paisaje y Salud de la Universidad de Illinois.
Naturaleza y salud, un binomio muy estudiado
Existen múltiples estudios que relacionan naturaleza-salud humana. "Los investigadores han estudiado los efectos de la naturaleza en muchas poblaciones, de tipologías muy distintas. Por ejemplo, han observado a habitantes de Chicago residentes en edificios altos, con un árbol o dos y zonas ajardinadas fuera de los edificios donde viven; a estudiantes universitarios expuestos a presentaciones de diapositivas de escenas naturales mientras estaban sentados en clase; a niños con trastorno por déficit de atención, a personas de la tercera edad en Tokio con diferentes grados de acceso a calles peatonales verdes, y a voluntarios de clase media que pasan sus sábados reconstruyendo ecosistemas de pradera, por nombrar algunos colectivos”, enumera Kuo.
La investigadora señala que “los estudios no han consistido, simplemente, en confiar en lo que los participantes en la investigación informen acerca de los beneficios que para ellos tiene la naturaleza sino que dichos beneficios se han medido, objetivamente, con datos como los de informes sobre delincuencia de la policía, como los de análisis de la presión arterial, como los del rendimiento en pruebas neurocognitivas estandarizadas o como los de mediciones fisiológicas de funcionamiento del sistema inmune".
Zonas verdes, elementos vitales en ciudades
En este sentido, la directora del Laboratorio de Paisaje y Salud asegura que, en lugar de basarse en muestras pequeñas formada por amantes de la naturaleza, los científicos confían cada vez más en estudios elaborados a partir de la opinión y experiencia de segmentos de población que no tienen ninguna relación particular con el medio ambiente. Así, por ejemplo, un estudio examinó a niños que estaban recibiendo la atención de una red de clínicas dirigidas a población de bajos ingresos.
Lo mismo sucede con indicadores como el nivel de renta, característica que hasta el momento se había ignorado a la hora de realizar trabajos de investigación de este tipo.
"Los científicos están teniendo en cuenta los ingresos y otras diferencias en sus estudios. Así que la pregunta ya no es si las personas que viven en barrios más verdes tienen mejores resultados de salud, que los tienen, sino más bien la cuestión se ha convertido en si las personas que viven en barrios con zonas verdes tienen mejores resultados de salud cuando se tiene en cuenta la renta y otras ventajas asociadas. A esta pregunta la respuesta es igualmente afirmativa”, concluye Kuo.
Debido a la fuerte relación entre naturaleza y salud, la investigadora alienta a los encargados a trazar la arquitectura de las ciudades y a diseñar comunidades con más espacios verdes públicos, no como meros elementos decorativos sino como componentes vitales, claves para la promoción de la salud, la amabilidad, la inteligencia, y la eficacia de la población.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
